#lo lamento :( me siento tan terrible ..
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pork robas fotos de otros moodboards
que robé ? dime porfa pq no sé :( obtengo la mayoría de mis fotos de aquí, que están guardadas en mi galería (~18k fotos). incluso edito algunos yo mismo (cambiar tamaño / recortar y filtro rosa)
porfa contácteme para eliminación / crédito ; please contact me for photo removal / credit
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Kino Chaos Lineage Capítulo 14

[Capítulo 13]
Lugar: Cueva
Yui: Nn…
Yui: (¿Estoy… en la cueva? Ya veo, cuando regresé me quedé dormida.)
Yui: (Creo que tomaré otra siesta…)
Kino: …
Yui: Ah… ¡¿Kino-kun?!

Kino: Ibas a dormir otra vez. ¿Acaso la bella durmiente no tiene intenciones de despertar?
Yui: Lo siento, parece que estaba agotada y por eso me quedé profundamente dormida.
Yui: (Q-que susto me dio. Apenas abrí mis ojos y Kino-kun estaba frente a mí.)
Kino: …Tu cabello está todo desordenado. Se ve terrible.
Yui: A-acabo de despertar, obviamente estará desordenado.
Kino: Cállate. Te lo estoy ordenando, así que guarda silencio.
Yui: Uuh… Entendido.
Yui: (¿P-por qué me estará peinando con sus dedos? Me da algo de vergüenza…)
Yui: Disculpa… ¿Y los demás?
Kino: Despertaron hace rato y ya están organizando todo. Tú eras la única que estaba dormitando.
Kino: Reiji dijo que iba a empezar una reunión estratégica.
Kino: Si te sientes mal no te forzaré a asistir, si quieres puedes seguir durmiendo.
Yui: No te preocupes, estoy bien. Yo también participaré.
Kino: ¿Ah sí? Pues entonces levántate.
Yui: (Oh… Se fue.)
Yui: (Jamás imaginé que Kino-kun se preocuparía por mi salud.)
Yui: (Además, aún siento cosquillas en donde acarició mi cabello…)
Yui: ¡Ah! ¡Debo concentrarme, tengo que prepararme para la reunión!
Yui: (¿Qué estoy haciendo…?)
Yui: Ehm, buenos días chicos.

Laito: ¿Al fin despertaste bitch-chan? Parece que dormiste plácidamente.
Laito: Pensé en hacerte travesuras mientras dormías. De todo tipo…♪
Ayato: Cállate pervertido.
Yui: Ajaja…
Yui: (Estaba preocupada, pero parece que ahora que han recuperado sus recuerdos finalmente vuelven a comportarse como de costumbre.)
Kanato: ¿Aquí no hay ningún dulce? Es inaceptable. Quiero volver a casa lo antes posible.
Yui: L-lo lamento mucho Kanato-kun. Resiste solo un poco más.
Subaru: Maldita sea, ¿qué hice para que me castigaran con tener que dormir junto a todos ustedes?

Subaru: No puedo dormir tranquilo sin mi ataúd.
Yui: D-de verdad lo lamento…
Yui: (¿Por qué me estoy disculpando…?)
Kino: Me sorprende que pudieras vivir junto a este montón de egoístas.
Yui: En momentos como este me doy cuenta de lo bien que se me da aguantarlos…
Reiji: Guarden silencio. Si estamos todos, entonces empecemos la reunión.
Reiji: El tema es… “¿Cómo saldremos de esta dimensión?”
Yui: ¡…!
Yui: (Finalmente podremos enfrentar este problema junto a los Sakamaki.)
Yui: (¡Espero que podamos conseguir algún avance…!)
Reiji: Según la información de Kino y ella, si este lugar realmente es una dimensión aislada del resto del mundo…
Reiji: Entonces las personas que pudieron crearla son limitadas.
Subaru: ¿Quién fue?
Shu: …El viejo, ¿no?
Ayato: ¿Qué…? ¡¿Ese viejo de mierda?!
Kino: …Lo sabía, es normal llegar a esa conclusión.
Yui: Kino-kun…
Reiji: No, aún es muy pronto para asumir que fue nuestro padre.
Reiji: Sin embargo, podemos llegar a la conclusión de que quien creo esta dimensión fue o nuestro padre o alguien con un poder equiparable al suyo.
Kanato: ¿Y cuál es su objetivo?
Reiji: Esto es solo una especulación mía, pero a partir de los títulos de “rey supremo” y “Eva” intuyo que el objetivo es ponernos a prueba.
Subaru: Tsk, mira que hacer algo tan complicado…
Laito: Oigan, si nos está poniendo a prueba.
Laito: ¿Significa que nos dejarán salir si cumplimos con su expectativa?
Reiji: Imagino que sí.
Yui: La pregunta entonces es, ¿qué hay qué hacer para cumplir esa expectativa?
Kino: Se trata de la batalla del rey supremo, así que imagino que habrá que matarnos entre nosotros hasta que solo quede uno.
Yui: ¡K-Kino-kun!
Kino: Y si no es eso, entonces tal vez la princesa durmiente tiene que elegir a su príncipe.
Yui: Y-ya basta, intenta pensar seriamente.
Reiji: Volvamos al tema principal. Lo que dice Kino sobre matarnos entre nosotros está fuera de discusión.
Reiji: ¿A nadie se le ocurre otra solución?
Monólogo:
“Tras eso Reiji-san y el resto empezaron a discutir sobre alguna forma para regresar a casa, sin embargo, no llegaron a ninguna solución.
El tiempo avanzara sin que consiguiéramos lograr algún avance.
En vista de que no llegábamos a nada decidimos suspender la reunión temporalmente y tomar un descanso.”
Yui: (¿Eh…? ¿En qué momento se fue Kino-kun?)
Yui: (¿A dónde habrá ido?)

Reiji: ¿A dónde pretendes ir?
Yui: Ah… Pues verás, no veo a Kino-kun por aquí, así que voy a salir a buscarlo.
Reiji: No vayas muy lejos, es posible que nuestros enemigos estén deambulando por la zona.
Reiji: Sus recuerdos aún no han sido restaurados, si te ven es posible que te ataquen.
Yui: Sí… tendré cuidado.
Yui: (Es verdad. Los recuerdos de los demás siguen alterados.)
Yui: (No puedo actuar sin pensar…)
Lugar: Entrada de la cueva
Yui: (¿A dónde habrá ido Kino-kun? Espero que esté cerca.)
Yui: Ah… ¡Kino-kun!
Kino: Oh, ¿tú también viniste?
Yui: Es que desapareciste de un momento a otro y me preocupé, por eso vine. ¿Qué haces aquí?

Kino: …Creí que aquí afuera podría ver una estrella fugaz.
Kino: Pero esta es una dimensión falsa y el cielo también lo es… No va a caer ni una sola estrella fugaz.
Yui: Ya veo…
Yui: (Y el cielo nocturno apenas y es visible con tantos árboles cubriéndolo.)
Yui: (Pero aun así vino a ver las estrellas. ¿Estará pensando en algo?)
Yui: (Como imaginé, el perfil de Kino-kun refleja soledad…)
Kino: Si quieres decir algo, entonces dilo en vez de quedarte mirando mi cara.
Yui: Ah, ¡l-lo siento! Solo pensaba que de verdad amas ver las estrellas.
Yui: Ahora que recuerdo, antes habías dicho que las estrellas siempre te han guiado, ¿no?
Kino: Sí, lo dije. ¿Y qué con eso?
Yui: Sonaba a algo realmente importante, así que me dejaste pensando. ¿A qué te referías cuando dijiste eso?
Yui: …Aunque si no quieres decírmelo, entonces no te forzaré.
Kino: No… no me molesta. No es algo que necesite esconderte.
Kino: …Cuando era pequeño, mi padre, Karl Heinz me abandonó en una parte remota del reino de los demonios.
Kino: No tengo recuerdos de ello, pero para cuando era consciente ya estaba allí, en una tierra maldita en donde abundaba el olor a putrefacción.
Yui: Una tierra maldita… del mundo de los demonios…
Kino: Mis pies se hundían en la tierra putrefacta, pero aun así seguí caminando en medio de la oscuridad. Pero no importaba a dónde fuera, no había nadie.
Kino: Pensé que iba a morir en completa soledad.
Kino: En ese momento… una estrella fugaz cayó. Fue como si reconociera mi vida.
Yui: ¡…!
Kino: Hubo veces en las que me desesperé pensando en por qué mi padre… Por qué Karl Heinz me había abandonado.
Kino: Sin embargo, estaba seguro de que había un motivo, porque en aquel momento la estrella me salvó, como si fuera obra del destino.
Kino: Y estaba seguro de que era porque yo era el elegido.
Yui: ¿Es por ese motivo que eres digno de obtener ese gran poder?
Kino: Exacto. Si consigo ese poder incluso hasta los más ignorantes sabrán lo grandioso que soy.
Kino: Hasta ahora nadie ha reconocido mi existencia.
Kino: Pero haré que me reconozcan. Con un poder incomparable nadie podrá desobedecerme.
Yui: (Las estrellas lo guían… Solo las estrellas lo han reconocido—)
Yui: (Ya veo. Ahora entiendo porqué Kino-kun está tan obsesionado con el poder, es porque…)
Quiere a alguien que lo reconozca��
Quiere una prueba de que está vivo♟
Quiere que alguien lo reconozca:
Yui: (Kino-kun desea que alguien lo acepte. Que reconozca su existencia—)
Yui: (Pero eso es algo triste…)
Kino: ¿Qué? ¿Por qué pones esa cara triste?
Yui: No es nada… solo pensé en algo.
Yui: Estoy segura de que hay personas que pueden reconocerte incluso sin que tengas ese poder.
Kino: ¿Ah? Claro que no. Otra vez estás diciendo lo primero que se te viene a la cabeza.
Yui: Claro que hay. Como Yuuri-san.
Quiere una prueba de que está vivo:
Yui: (Deseaba una prueba de que estaba vivo.)
Yui: (También me había contado que fue oprimido…)
Yui: ¿No tenías a nadie en quien confiar?
Kino: …Pues no.
Yui: Pero sí apreciabas a Yuuri-san, ¿me equivoco?
Fin de las opciones:
Kino: ¿Eh…? ¿Yuri…? ¿Cómo es que sabes el nombre de Yuuri?
Yui: ¡Ah…! Pues…
Yui: (Planeaba no mencionarla, pero al final se me escapó…)
Yui: (Ahora que hablé no puedo seguir ocultándolo…)
Yui: La verdad es que te escuché mencionar a Yuuri-san mientras dormías. Lo dijiste en voz baja.
Kino: Vaya, así que era eso. Es de mal gusto escuchar a la gente cuando habla dormida.
Yui: L-lo siento mucho…
Kino: Es cierto que Yuuri ha estado a mi lado desde hace mucho tiempo. Siempre está junto a mí.
Kino: Estoy seguro de que debe estar esperando a que regrese.

Yui: …Ya veo… me lo imaginaba…
Kino: ¿…? ¿Qué sucede?
Yui: Nada, en tal caso debes volver cuanto antes.
Kino: Sí, tienes razón.
Yui: (Yuuri-san está esperándolo. ¿Por qué mi corazón me dolió tanto cuando escuché eso?)
Yui: (Si no hay nada que pueda hacer más feliz a Kino-kun que regresar junto a alguien que él quiere mucho.)
Kino: Y tú finalmente podrás volver a vivir junto a tus amados Sakamaki, que bien por ti.
Yui: Tienes razón… Quiero regresar cuanto antes.
Kino: …

Kino: Cuando regreses asegúrate de recordar que los aniquilaré a todos.
Yui: Y-ya te dije que no tienes que hacer eso…
Kino: ¡…!
Yui: ¿Qué sucede?
Kino: …Alguien viene para acá.
Yui: ¿Eh…?
Yui: ¡…! Carla-san…

Kou: Así que estaban aquí. Ya decía yo que había demasiada tranquilidad en la mansión Scarlet.
Azusa: Hemos… estado buscándote… Eva.
Yui: Kou-kun, Azusa-kun…
Carla: Entrega a Eva. Tú no eres digno de ser el rey supremo.
Kino: …Nos encontró alguien peligroso. No estaríamos en aprietos si solo fueran Kou y Azusa, pero Carla también está aquí.
Yui: (¿Qué hacemos? ¡Los demás siguen dentro de la cueva…!)
Kino: Tranquila, Carla aún no recuerda que es un fundador, tenemos oportunidad contra él.
Yui: ¿Cómo?
Kino: Si no recuerda que es un fundador, entonces no debe de ser capaz de notar el poder que tiene.
Kino: Si nos enfrentamos a un fundador que no sabe cómo usar sus poderes, entonces no es invencible.
Yui: (¿Está buscando algo en sus bolsillos? ¿Qué planea?)
Carla: ¿Qué intentas hacer? No creas que podrás burlarme con tus trucos.
Kino: Eso ya lo sé. Y es por eso— ¡Que haré esto!
*Kino arroja algo*
Carla: ¡Kgh…!
Kou: ¡Ugh…! ¡¿Q-qué es esto…?!
Azusa: No puedo… moverme…
Yui: (De repente Carla-san y los demás empezaron a actuar extraño…)
Carla: Desgraciado… ¡¿Qué hiciste…?!
Kino: ¡Ganar un poco de tiempo!
Kino: ¡Es nuestra oportunidad, corre!
Yui: ¡S-sí!
Yui: ¡Kino-kun! ¡¿Qué fue eso?!
Kino: Un talismán con el poder de sellar la magia. Es un objeto capaz de sellar temporalmente el poder de los demonios.
Kino: Aunque solo puede usarse una vez.
Yui: ¡¿Por qué tenías eso?!
Kino: ¿No crees que es normal que justo yo tenga eso? Por pura suerte me lo traje, al igual que mi celular.
Kino: No preguntes por eso ahora. ¡Tenemos que darnos prisa e informarle a los demás…!

Yui: Ah, ¡chicos! ¿Qué hacen afuera…?
Reiji: Salimos a ver por qué había tanto ruido, parece que estamos sufriendo un ataque enemigo.
Yui: ¡Es Carla-san! ¡Y también Kou-kun y Azusa-kun!
Kino: Los hemos retenido. ¡Debemos aprovechar y escapar!
Kanato: ¿Y a dónde vamos a huir?
Kino: ¡A un lugar en el que nadie pensaría!
Subaru: Eso es bastante abstracto. ¡¿Y qué lugar sería ese?!
Laito: Carla no es el único que nos persigue.
Shu: Sí. Los demás puede que también sospechen de sus hermanos ausentes y vengan a por ella.
Ayato: ¡¿Y qué hacemos entonces?!
Kino: En tal caso, el único lugar donde podemos escondernos es…
Kino: ¡Allí!
Yui: ¡¿A dónde vamos Kino-kun?!
Kino: ¡Solo sígueme!
Yui: Kino-kun…
Yui: (Lo seguiré. ¡Confío en ti, Kino-kun—!)
[Capítulo 15]
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Miércoles, 28 de Enero. 2025.
Que locura, ¿no? Cada pedazo de amor que quedó plasmado acá, cada gota de cariño y cada párrafo al menos quedó intacto, y van a seguir siendo retazos de lo que fuimos. De lo que sentiste, lo que sentí.
Pasaron muchas cosas desde la última vez que te dejé una carta. Te fuiste y yo me quedé.
No me quedé feliz, no me quedé sorprendido. Quedé en el famoso modo avión, quedé procesando la cantidad de cosas que no te había dicho, la cantidad de poemas que nunca subí, la cantidad de cartas atrasadas. La cantidad de besos, de canciones, de risas, de charlas. Pero sobre todo me quedé con la esperanza a través de los días.
La incertidumbre, el corazón roto. Esperando una señal, esperando que fuera chiste, esperando que te arrepintieras. Los días se hicieron eternos, mis manos trataban de tocar otras, todo mi ser se esforzó en dejarte ir, en dejarnos morir.
No pude y no puedo.
No es una elección, quizá mi corazón está demasiado negado a ver la realidad a veces. Quiere fingir que no te vi con alguien más, quiere que corra a tus brazos pero no puedo. Mi amor se nubló completamente, me siento varado en el medio de la nada tratando de recopilar puntos y entender.
Tratar de entender en qué momento dejaste de amarme, por ejemplo. Tratar de entender si hice algo mal, si dejarme era la solución a todo. Si tan mal novio fui, si tan poco importé. Tratar de entender como tomaste otra mano y dejaste la mía vacía, con mi corazón atascado de preguntas y una historia con un final terrible.
Yo no sé si te vuelva a ver. Yo no sé si pueda volver a tenerte cerca. Yo no voy a poder verte sin pensar que no fui suficiente.
Y es que lamento tanto no haberlo sido para que te quedaras pero con los lamentos no hacemos nada, decía mi abuela. Es mejor decir adiós.
Que tu luz te guié hasta el final.
Gracias por recorrer este tramo conmigo.
Fue un placer.
Charles.
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high infidelity (Enzo Vogrincic x fem reader)
Capítulo 26.
El desastre del departamento era equiparable al lío que estaba en la mente de Alana; había botellas de vino vacías por todos lados, confetti en el suelo y restos de comida vegana en lugares que parecían hasta estratégicos, por otro lado, la mente de Alana estaba llena de pensamientos de duda y miedo, cuando despertó, quiso que todo fuera un sueño, una terrible pesadilla, pero el dolor de su cabeza y la sequedad de su boca delataron el terrible suceso de la noche anterior, el caer en la realización de que sus días a lado de Enzo estaban contados.
La familia de Enzo no estaba en el lugar, Martina le había comentado la noche anterior que se estaban quedando en un hotel a unas cuantas cuadras del departamento, Enzo y Zola estaban en el departamento, pero ella nunca se había sentido tan sola antes.
—Buenos días—carraspeó tímidamente, Enzo levantó la cabeza de golpe, apartando su atención del mosaico que llevaba limpiando con el trapeador más tiempo de lo normal.
Odiaba esto, sentir que hablaba con un extraño, cuando Enzo era la persona que mejor conocía, y él era la persona que mejor la conocía a ella.
¿Cómo se supone que tenía que dejar ir a la persona que llevaba todos sus secretos, sueños y ambiciones?
—Buenos días—respondió él tímidamente, podía decir que hasta con tono de nerviosismo—. ¿Querés una aspirina? Para la resaca.
Los labios de Alana rompieron en una leve sonrisa.
—No, estoy bien—mintió, quizás el dolor de cabeza no era tan intenso, pero anímicamente se sentía fatal.
—Parece ser que la fiesta terminó bastante tarde—informó él con tono de obviedad, Alana asintió, ellos se habían quedado prácticamente dormidos sin despedirse de nadie—. Martina me dijo que ella fue la encargada de decirles que se fueran.
—Adoro a tu hermana—declaró.
—Sos la primera en decirlo—dijo él riendo con tristeza, la tensión se podía cortar con un cuchillo.
—Tenemos que hablar—dijeron al mismo tiempo, Enzo dejó el trapeador apoyado en la mesa y caminó hacia Alana, conforme él se acercaba, los latidos de su corazón se aceleraban, Dios, lo quería tanto.
No quería perderlo.
—Vos primero—indicó él una vez se sentaron, Alana sintió una ola de paz cuando Enzo la tomó de las manos, indicador de que aunque estuvieran a punto de hablar de algo delicado, seguía entregándole todo su apoyo y comprensión.
—¿Es verdad? ¿Lo de las giras?—sabía de antemano que su pregunta era estúpida, pero muy por dentro, su ciego optimismo tenía la esperanza de que todo se tratara de un error, que el alcohol en su sistema haya alterado la realidad, sin embargo, Enzo enderezó su espalda y evadió su mirada, Alana sintió que el corazón se le iba a los pies.
—Sí—respondió—. Primero toca la gira de la peli que grabe antes de esta, una vez que esta sea editada, toca irme de gira de nuevo—respondió, Alana tragó en seco, se sentía tonta, tonta por creer que podía tener una relación normal con una superestrella, era un jodido ganador del Oscar, ¿por qué había pensado la posibilidad de poder tener una vida normal a su lado?
—Cuánto—tragó saliva—. ¿Cuánto toman esas giras?
—Depende, un par de meses, a veces hasta un año.
—¿A qué países sueles ir?
—Principalmente Latinoamérica, como Uruguay, México y Argentina, también todo lo que es Estados Unidos.
—Ya veo.
—Lana, no sabés cuánto lamento no habertelo dicho antes, todo esto es mi culpa—dijo con un hilo de voz mientras se llevaba la mano al pecho, se veía completamente arrepentido.
—No es tu culpa—dijo—. Yo debí de suponerlo, sabía que esto no iba a ser sencillo, pero aún así me adentré a esto, porque eres tú—dijo elevando sus hombros.
—Me siento fatal.
—Yo también—coincidió.
—Sé lo mucho que has batallado con el tema de no sentir que pertenecés a un lugar.
Alana se limpió una lágrima, ¿qué seguía después de esto?
—Adoraría que me acompañas a las giras—dijo Enzo con tono de súplica mientras volvía a tomar sus manos, Alana sintió esa característica rágafa de energía, Alana soltó un sollozo y negó con la cabeza.
—No puedo creer que estuve a punto de firmar con una editorial aquí en España cuando te vas a terminar yendo—dijo, Enzo bajó la cabeza—. ¿Por eso no querías que firmara con Moore?
—No—negó él—. Bueno, en parte sí, pero Alana, no quería que firmaras con ellos porque sé que no te gustaría escribir libros de terror, lo tuyo son dragones, guerras y princesas.
—Puedo escribir sobre dragones, guerras y princesas que den miedo—bromeó, ambos rieron tristemente, Alana sorbió por la nariz.
—Sé que podrías—dijo.
—Enzo, llevo los últimos años con esta horrible sensación en el pecho de no pertenecer a ningún lugar, y cuando te conocí, sentí como si al fin hubiera encontrado mi hogar, pero…
—No te voy a pedir que vengas conmigo si no querés—la interrumpió, Alana lloró más, estaba dando todo de sí.
—¿Cuánto inicia la gira?—preguntó con miedo.
—En tres semanas—respondió él después de varios segundos en silencio, Alana apartó las manos de él y echó la cabeza hacia atrás, intentando procesar esa información, sentía que se le iba el aire, por lo cual tuvo que pararse de golpe y comenzar a caminar de un punto a otro.
—Lo siento, Lana, en verdad lo siento mucho—dijo llorando.
—¿Tres semanas? ¿Te vas en tres semanas y no me lo habías dicho?—preguntó con incredulidad, ¿cuánto tiempo hubiera extendido Enzo el decirle la verdad de no haber sido por su hermana?
—Perdóname—repitió.
—¿Y a dónde te vas?
—Argentina, un par de días, de ahí pasamos a Uruguay, luego todo Estados Unidos.
Alana tomó una gran bocanada de aire.
—Lana, espero que comprendás que esto también es difícil para mí, vos sabés que yo también extraño mi casa, extraño mi país, a mi familia, llevo más de un año sin ver a mi papá, yo también quisiera detener todo y quedarme en un punto fijo, pero no puedo, no se puede—dijo rápidamente, ahora se encontraban cada uno en un extremo de la sala, desde lejos parecía que estaban en medio de un combate.
—Me lo puedo imaginar, Enzo, yo nunca dije que esto no era difícil para ti también—dijo acercándose a él, lo tomó del rostro y limpió sus lágrimas.
—Perdóname, perdóname por favor—repitió, Alana asintió varias veces, sólo para darle un poco de tranquilidad a su novio, pero sabía que no tenía nada que disculparle, él sólo estaba haciendo su trabajo, sólo estaba haciendo lo que amaba.
—Si querés—comenzó a decir—. Si querés puedo cancelar las giras, podríamos tener más tiempo juntos.
—No—neǵo rápidamente—. Enzo, por mucho tiempo dejé de hacer lo que más amaba por una persona, tú sabes lo miserable que eso me hizo sentir, yo jamás te pediría algo así, como también sé que tú nunca me pedirías que dejara de escribir.
—Supongo que esto significa tomar caminos separados—dijo él en un murmullo, oficialmente el corazón de Alana había terminado de romperse, porque sabía que era cierto.
—Supongo que sí.
Se miraron por varios segundos sin decir nada, sólo absorbiendo el dolor del otro, en medio de la sala donde habían pasado tantos momentos juntos, donde habían iniciado una preciosa amistad para después formar una sana relación en donde se ponían sus sueños y ambiciones antes que el otro.
—Supongo que—carraspeó ella—. Aún tenemos tres semanas más, ¿no?—dijo con un triste tono de consolación.
—Hagamos lo mejor de estas 3 semanas—dijo él, Alana sonrió ampliamente y lo besó, haciéndole saber con ese beso que siempre estaría en su corazón.
Pasarían las mejores tres semanas de sus vidas.
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Track 31: The WALL
«Hice un contrato con Urami Shito, fue la primera en ofrecerme ayuda con volver a casa».
—Eso es...
—Lo sé.
«No tenía opciones. Intenté ofrecerle muchas personas, pero ninguna era válida, eventualmente se aburrió de mí y se fue indefinidamente.
Nunca me dijo de Sora».
—Lo lamento.
«No te disculpes.
Tú aprovechaste al máximo tu situación y yo también. De haber sabido lo que realmente me había pasado entonces, habría intentado pedir la ayuda de un onmyoji muchísimo antes de que se colocara ese ban».
Hinata suspiró.
Ocupándose en preparar las herramientas correctas para sobrellevar su revisión— sacando de una caja un colgante con el mitsutomoe, un regalo por parte de su madre antes de que ésta abandonase la hacienda luego que Hinata fuera sentenciado.
Honestamente, no tenía ninguna conexión emocional con este o cualquier artilugio que cualquiera de sus padres haya dejado en proximidad.
—Cuando me encerraron en el calabozo padre nunca fue a verme, o envío a sirvientes para que me alimentaran, fue algo que los shikigami decidieron.
«¿Alguna vez te dijeron que te quieren?»
—No, son terribles con las palabras —ríe— pero iban a verme, asegurarse de que me alimentara, duerma bien y esté limpio.
—Hmmm.
—Aprendí de amor en la tele, a cierto grupo de shikigami les encanta el anime y me quedé a mirar un par con ellos alguna vez.
Haru intenta recordar, quizás la primera en decirle «te amo» fue su madre, Hoshiguma. Aunque no era un oni como ella, aunque era un humano enfermo y defectuoso.
Si llegase a sobrevivir, su madre lo seguiría amando. Ha soñado muchas veces con Rias cargándolo en la espalda como aquella noche, volviendo a casa juntos.
—Quizás… fue porque harté un poco a Shiro con la cantidad de veces que repetí cuánto le quería después de que perdiéramos a Kuro, pero eventualmente empezó a decírmelo de regreso.
Tal vez este colgante significaba que su madre le veía como algo más que un trofeo. Tal vez, cuando su familia se vino abajo con la muerte de Kuro se arrepintió de haber desaprovechado los años que debieron compartir juntos.
Luego de activar el conjuro pertinente Hinata es capaz de ver aquellas cadenas a las que fue atado. Todas entrelazadas en puntos vitales del muchacho.
—Si el tesoro que Mumei robó hubiera sido tan insignificante como pensaba, no deberían de existir cadenas en primer lugar. —continúa suspendiendo el colgante sobre su espalda iluminando la trayectoria de dichas cadenas— La atadura es complicada y firme, me tomará un tiempo aflojar todo esto.
Haru muerde sus labios, frustrado.
—Sora reescribió los nombres que estaban grabados en tu corazón original, el de Hoshiguma está en el sitio más precario.
—¿Qué… significa?
—Si vieras a tu madre en persona o tuvieras cualquier objeto con su aroma, las cadenas te matarán. Por eso no es ella quien te ha estado buscando.
—Yo veo... —por eso Soragyo Hime nunca copió la apariencia de su madre al completo.
—Pero mientras yo esté a tu lado, ni el sello ni Sora te harán daño. —mucho menos ahora que también sabe donde están los puntos de presión.
—Está bien si... Hina no entiende...
Asiente.
—Solo me siento un poco triste ahora, es todo… ya hablaré con Ubume cuando me desocupe. Ofelia fue secuestrada cuando yo estaba encerrado, me alegra que haya podido encontrarla antes de que muriera.
«¿Realmente es agradable? La espuma de sirena de aquel cuento».
—No la vimos, la cubrimos toda con linternas de papel.
«¿Te arrepientes?»
—No. Aunque me gustaría que Takumi y Shiro fueran más cercanos, soy la única persona en la que Shiro confía.
Ni siquiera le gustaba su estatus como prodigio de la familia, para él la soledad que ello conlleva no era diferente a la que obtuvo luego de ser objeto del miedo de su clan.
—Por eso quería agradecerte, con el poder de Enmusubi finalmente debilitándose no puedo seguir evitando su transformación, cualquier otro lo dejaría morir en retribución por lo que pasó.
—¿Y Kiku?
Hinata guarda el colgante, habiendo terminado su revisión.
—Es complicado, tomé su lugar a pesar de terminar así pero… no me puedo relajar hasta que el origen del Orgullo sea erradicado.
- ͙۪۪̥˚┊❛ ❜┊˚ ͙۪۪̥◌
—En situaciones así me esperaría encontrarme con Lady Arakawa en lugar de usted, Rias. —normalmente no viajaba a otras prefecturas con motivo de trabajo, o salir de Kioto siquiera. Por lo que le tomó por sorpresa que uno de los aprendices de Shizuku le dijera que tendría que tomar el tren a Tokio antes de llegar a Okinawa.
Tokugawa se había dormido apoyada en su hombro mientras Imanotsurugi había ido a ocupar el baño. En ese tiempo, el furi de nombre Rias ocupó el asiento frente suyo, su semblante era serio pero calmado a la vez.
—No me he disculpado por mi imprudencia hacia usted, señor —baja la cabeza— cuando Katsura me dijo que había tenido una reacción particular hacia Oniko pensé… que teníamos alternativas.
—Honestamente, había olvidado la profecía —ríe— aunque más de una vez me dio curiosidad, quién era ese niño al que Hoshiguma le guarda tanto cariño, por qué un viajero como usted se convirtió en su subordinado.
—Su nombre…
—Haru, ha sido adoptado por al menos tres otras familias así que en ciertos aspectos ya no está tan aislado, y sin embargo cuando habla de usted lo continúa llamando hermano.
—Es un crío obstinado, aunque Katsura y Hoshiguma dedicaban más tiempo a cuidándolo me incluyó en todo el asunto.
—Por muchos años, creí que se había quedado en Oeyama porque era cercano a Ibaraki Douji, quizás hay más que solo eso.
—No posee la resistencia para sobrevivir al sello, incluso con esa nueva forma… aquel entorno hace que su crecimiento sea demasiado lento.
—Las condiciones serían mejores si hubiera huido al bosque, a cualquier otro lugar que no sea su hogar. Creo que Haru sabe eso, o al menos lo hace su otra mitad.
Se cruza de brazos.
—No se equivoca en desconfiar de los humanos que acogieron a vuestro hermano, señor. El miedo tiene el poder de cambiar a las personas. —ya tenía esa experiencia—¿Ha considerado que solo su madre puede ayudarle? Es una oni después de todo.
—Quizás…
—¿Ha visto a Lady Arakawa?
Niega.
—No desde la última vez que nos reunimos hace unas «semanas» creí que intentaría visitaros y hablar con el niño personalmente, pero nadie le ha visto cerca de vuestro hogar.
—Eso puede ser un problema…
—Tal vez se fue con Kikuriha cuando tuvo que regresar a Tokio —encoge los hombros— Oí que Lord estaba de visita por Okinawa, tal vez me reúna con ella allí.
—Uhm…
—Regresa a tu asiento, Imanotsurugi.
—Yo solo... no deseaba interrumpir su conversación —confiesa apenado.
Rias suspira. No ha cambiado, Haru seguía siendo el mismo niño sin rumbo que recordaba, no necesitaba de Misumi para confirmar nada.
—Si tiene la oportunidad joven Hinata, dígale que Hoshiguma está dispuesta a recibirlo de vuelta, esos humanos rechacen su lado oni o no.
Hinata asiente.
Habiéndose calmado, el furi se retira con intención de devolver el asiento tomado. Rias era un individuo lleno de orgullo, rara vez era se expresaba sobre qué tanto le importan sus seres queridos. Hinata lo encontraba similar a Takumi.
—Este será un viaje largo. —suspira Imanotsurugi con claro cansancio, a diferencia de ellos Kikuriha había llegado a Okinawa el día anterior.
—Arakawa tenía razón…
—Furi no da miedo en absoluto cuando está relajado, entiendo porqué le asusta señor, es de corto temperamento al igual que Fujiwara —sonríe— es sorprendente que sea cercano a Katsura, supongo que Kiriyama los mantiene en buenos términos.
Asiente.
—Jamás me molestó que Arakawa me usara de reemplazo.
—¿Qué planea hacer respecto a Kiriyama, señor?
—Las cadenas son toda una enredadera, por lo menos Sora sabía qué parte era la más floja pero no hemos hecho un gran avance.
—Huh…
—Una vez dejen de apretar tanto en los puntos más sensibles debería ser capaz de romper el sello con seguridad. Si lo intento ahora aún podría crear un gran daño.
—¿Ha considerado pedir asistencia?
—Tal vez tenga que contactar con Enmusubi, oí que es buena manejando este tipo de situaciones, tal vez vaya a buscarla antes de volver a Kioto.
—Doña Enmusubi está en el inframundo. No hace mucho Momo y Hotaru le estaban buscando para cierto asunto, pero no estaba en ninguno de los sitios habituales.
Se cubre la casa frustrado.
—Ahora mismo no tengo tiempo para ese tipo de viajes, maldita sea… —saca su móvil y marca un número— ¿Belle?
«¿Sí?»
—Cambio de planes, parece que tendrás que ir al inframundo.
«Entonces iré a visitar a Bishamonten.
Señor Hinata».
—¿Qué ocurre?
«Debería tomarse las vacaciones como vacaciones, al joven Kiriyama también le gustaría que descanse de vez en cuando».
—Vale… ten cuidado de vuelta a casa.
Cuelga.
Tal vez podría hablar con Kikuriha acerca de aquello, en viajes así siempre se pide la habitación de al lado.
—Espero que el joven Shiromaru y Haru se estén llevando bien…
Asiente, también estaba preocupado.
—¡SUÉLTAME, HARU!
Shiromaru estaba siendo arrastrado fuera del local por el muchacho más alto, tras de ellos Kotoko y Sakura aún disculpándose con los empleados del lugar. Se supone que entraron a pedir información de dónde estaba la ubicación del sitio a donde tenían que ir, pero Shiro se ha peleado con la persona en recepción.
Debería pedir dinero por esto.
Haru suspira.
¡Y cobrar el doble!
—¿Ese es tu hermano?
El muchacho se detiene en el lugar al cruzar miradas con la mujer de cabellera corta azabache, ojos herrocromómicos violeta y un ostentoso vestido gótico, por el estilo de su peinado juraría que estaba viendo una muñeca viviente.
Pero eso no era lo importante.
—¡Harun, hola! —la sonriente peliverde lo saluda, por alguna razón Yamino y esta completa extraña iban de la mano.
Shiro observa con curiosidad cómo repentinamente se había enfadado, aprovechando para zafarse y preguntándose si eran capaces de ver esos cuernos.
—¿Viniste a verme?
Ambas traían maletas.
—¿Quién eres?
—Ya — mi — no.
—Tú no Yami. —se acercó, apuntando a su compañera— Tú.
—Ayasato Meiro. —se presenta sin mucha reacción— Es de mala educación apuntar a la gente.
—MeiMei es mi novia~
Gasp.
—Ayasato… —Sakura se lo piensa un poco— ¿De casualidad no tienes a algún familiar trabajando para Fujiwara Tomori?
—Mi padre, ya tengo mucho trabajo cuidando del templo con mis hermanos así que no me uní a eso.
—Te ves ridículo. —Shiro le da un codazo a Haru para que lo saque del shock.
—¡Ay! —responde con un golpe en la cabeza sin chistar.
—¡HIJO DE—!
—Ah— no peleen… —Yami intenta intervenir preocupada, pero Kotoko fue más rápida en ponerse en medio para separarlos.
—Niños… —Mei se cruza de brazos.
—¿No vienes con nosotras, Harun?
—Ah… uhm… —regresa a ver a Shiro y las shikigami, preocupado.
—Solo es un resfriado Kiriyama, deja de preocuparte tanto. —bufa.
Ya que estaba suficientemente cerca, Soragyo Hime pudo nadar hacia Shiromaru y murmurar al oído «Será mejor que te metas a la cama después de cenar, o me voy a enfadar».
Shiro sacude el aire, apartándola.
—¡Pesado!
La miko se queda en silencio, viendo cómo la pececilla se lo pedía con señas. Desinteresada encoge los hombros, sea lo que sea esa diminuta criatura— era inofensiva.
—¿Es tu turno de visitar?
La peliverde asiente.
Luka estaba con sus padres así que podían tomar el tren a Kawaramachi, ya que Doremi estaba en el mismo vecindario de Oz sabía cómo llegar.
Realmente solo Meiro traía una maleta apropiada pues Yamino sólo traía una mochila, es más seguía siendo aquella de Cogimyun. Mientras estaban en el tren, con la mano Haru le pidió a la miko que le diera su maleta.
—Por aquí. —señala a cierta dirección, siendo rápido en detener al escurridizo cervatillo que casi inmediatamente se giró al lado contrario.
—¿Ya has visitado a Doremi? —Meiro pregunta, pues se orientaba como si fuera su propio vecindario.
—No, pero ella y Minori a mí. —responde, Yamino lo tradujo— Un amigo vive por aquí.
Haru, no te olvides de decirle a Luka.
Se toma un momento para sacar su móvil y enviar un mensaje, pero también—
—Yami, faltas tú.
—Ah. —rápido accede a sus contactos y revisa si alguna de sus hermanas ya había anotado su contacto por ella— Sí te ha crecido el cabello desde que estuviste en Regulus.
Él encoge los hombros.
—Parece que ha llovido… —Meiro murmura, viendo un par de charcos.
—¡Haru—Haru! —los gemelos lo llaman al reconocerlo.
El mejor portado par de gemelos, yay.
—¿Vienes de visita? Chise dijo que haría pastel Dundee. —saluda Kagerou.
Más lento se acercó Kagami que estaba intentando enseñar a Ame a caminar.
—¡Bubu!
Haru niega, ahora tenía las manos ocupadas así que no podía cargarla, la bebé tenía el corazón roto.
—¡Uuuu—!
¿Me la puedo comer ahora?
¡No!
—No llores, Dolce. —Kagami la carga, consolándola— Bubu está ocupado.
—Si ya está hecho para cuando llegue Mumu iré por mi parte.
—¡Vale! —Kagerou sonríe, reanudando su vuelta a casa con su hermano— Que bueno que Chise siempre compra la cantidad equivocada de ingredientes.
Kagami concuerda mientras Ame se despide, sacudiendo su pequeña mano.
Me la voy a comer.
Deja a la niña tranquila coño.
—Supongo que esos son la familia de tu amigo. —Meiro se había sorprendido, los tres se veían como modelos.
Asiente, soltando a Yamino para que tocara el timbre una vez llegaron al frente de la casa de su hermana.
𓆝 𓆟 𓆞 𓆝
Canciones incluidas:
▶ The WALL, buzzG ft. Hatsune Miku
▶ Smile*Symphony (スマイル*シンフォニー) Deco*27 ft. Kaito, Hatsune Miku, Kagamine Rin & Len
▶ Made to Order (オーダーメイド) Kasamura Tota ft. Vocaloids
▶ Paprika (パプリカ) Yonezu Kenshi
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La primera vez, tuve que irme con el corazón roto, aceptar que tenía que irme porque ya no había un lugar que se llamará hogar, ya no había un lugar donde se fueran a construir los sueños, ya no había un lugar de confianza y ya no habría una mano que me sostendría. El aceptar que si o si tenía que irme porque el quedarme tendría que sobrepasar el poco amor propio que me quedaba.
Con el tiempo aprendí a perdonar por mi tranquilidad y paz. Aprendí de la peor manera a soltar todo ese amor que tenía por tí, no sabía que hacer con tanto, creo que todo eso se transformó en tristeza y tuve que avanzar con los ojos cerrados sabiendo que nunca nada sería lo mismo.
No te mentiré, estos seis años hubieron momentos que vislumbraron mi mente y corazón. Pero sólo se volvió un camino confuso, extraño y obscuro, lleno de preguntas, lo hacía una y mil veces, ¿pero que habría hecho tan mal para que hayas roto todos esos sueños que teníamos?. Las preguntas se fueron disipando y entonces decidí aceptar relaciones y estadías con las cuales siempre busqué eso que teníamos.
Decidí nunca buscarte porque tú lo decidiste así.
Se que pasó algo terrible en nuestras vidas para decidir volver hablarte, lamento que haya sido así y ahora lo reconozco, porque también fue mi hermano en ese hogar que nunca olvidaré, por primera vez me sentía parte de algo. Nunca olvidaré todas las noches que dormí allí, los cigarros que compartí con el, lo bien y en paz que me sentía en tu hogar que también fue mío por 13 años.
Nunca imaginé que volvería hablarte y que todo lo que creí que se había vuelto en tristeza volviera a resurgir y con más intensidad, no me culpes por volver a sentir, pero todo eso que creía que no existía estaba dentro de mí.
No sabes lo doloroso que es volver a irme, ahora que haré con todo esto que siento ?
Ayer cuando dijiste que volveríamos a reencontrarnos, te dije que no lo creía, y así es. Es la segunda vez que tengo que aceptar irme por tí. Esta vez para que sanes y te recuperes, pero yo ? ¿Que hago con todo esto que siento?
Volviste a irte en los momentos en los cuales te necesito a mi lado.
Dijiste "sin lastimar a nadie" ¿ qué es eso ? De una y otra manera siempre salgo lastimada, sólo pensaste en una parte de tu entorno, la cual nunca fue real y por la estás así.
¿Qué pasará con los sueños que volvimos a crear ?
Creo que sólo yo cree esos sueños en mi mente. Espero en bien, te recuperes.
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Tuvimos una amistad larga, más de lo que deberíamos.
Hace rato que seguramente debería haber hecho lo que hice desde un año ya. Ya sabes, cortar lazos, eliminar el número de teléfono, bloquearte. No porque fueras un mal amigo...
No olvídalo, a veces lo eras.
Eras tan mal amigo que no podía sentir que me abrazaba porque me incomodaba. Me incomodaba que me tocaras aún así fuera el hombro, odiaba que tomarás mi mano, odiaba que me miraras con esos ojos rogones y de verdad no fui la mejor persona al permitirte seguir aquí, al no cortar todo esto antes porque se que me amabas aunque lo negaras por supuesto ibas a negarlo! Tenías que me alejara porque sabías que lo haría, sabías que no correspondería y fui una mierda de persona al intentar obligarme a creerte porque yo si te quería como amigo Pero nada más eso! Fui una terrible persona y lo lamento.
Pero a partir de ese día decidí ser mejor. Y aunque a veces extraño tu compañía no tienes ni idea de lo aliviada que me siento al tenerte lejos.
Estoy tratando de ser mejor persona cada día, para poder tener más fuerza de rechazaste cada vez que intentes volver. Por mi y por ti.
Escritura personal 🫰🏻.
“Todavía estoy aprendiendo día a día cómo ser una mejor persona”.
— Øríah I'llewwynn 🫰🏻.
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Esta es una conversación que no vamos a tener nunca
Es viernes de nochecita, sería de noche si no fuera verano, si importara algo la hora.
Yo podría escribirte para preguntar si podemos hablar. Si no hay nadie cerca dirías que si. Tal vez no, ahora mismo no lo sé. Pero si así fuera... ¿Qué podría decirte?, ¿qué esclarecer de todo aquello que no dijimos?.
Creo que empezaría por un superfluo te extraño, aclararía que no te extraño a vos, si no a la que fue y todo lo que fuimos, sin ser. Extraño ser tu almohada cómoda, tu río de calma, tu manta de cariño.
Tal vez así podría aceptar que bien, que está bien así. Que no necesitas una almohada, un río, una manta. Siento que si, que necesitas todo eso, y un poco más, tal vez me excedo, lo lamento.
Te preguntaría ¿por qué te fuiste? sabiendo que varías cosas nos resonaron mal. De todos modos te contaría que apareciste para enseñar, para enseñarme a ver-me, y con esto no me refiero a algo lindo, tierno, amigable. Es tan fácil ver las oscuridades en un espejo. Así que ese sería el momento de agradecer. De verdad detesto en mí aspectos que conocí de vos. Aapectos que no me dejan darte la responsablildad por haberte alejado, sin mencionar una palabra. Me hacen tenerte compasión... creo que sigo aprendiendo de esto justo ahora.
Y cuando contestes, ¡terrible!, espero no estar allí para cuando contestes. Si nada constructivo podría discernir de la conversación que no vamos a tener nunca.
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Me gustaría que alguien entendiera lo que siento. Ni siquiera me resulta atractiva la idea de morir, sólo lo veo como una situación que me dejará escapar de lo terriblemente doloroso y pesado qué me ha resultado vivir estoy últimos meses. Pero también esa idea en sí me duele. A veces lamento no ser tan valiente para hacerlo y otras me alegro de lo cobarde que soy, pues encuentro hermoso el hecho de recordar a Argos nadando en la pileta del panteón y también corriendo y dando vueltas en la azotea de Allan.
No siquiera encuentro una razón en concreto para estar mal, para sentirme agobiada y triste, pero si las busco, realmente sobran. Extraño a mi mamá y ya ni siquiera tengo la mitad de amigos que tenía hace apenas un par de años. Vivo en un estrés constante y me siento miserable porque mi espacio ( la parte del cuarto donde está la cama donde duermo y sus 30cm de alrededor) están hechas un asco. Las sábanas y cobijas sin cambiar ni lavar desde hace aproximadamente medio año, y todo el reguero de cosas que tengo por ahí hace lo que mi mamá si problemas llamaría "un muladar". Extraño la escuela, mis compañeros y hasta tener que leer diariamente cosas que no entendía. Extraño poder socializar, poder convivir con cualquier persona sin temor y sin miedo a mostrar mi vulnerabilidad, extraño ser yo sin tener que pensar tanto si estaba bien o mal la forma en la que me dirigía. Añoro mucho el pasado y tengo un miedo terrible a lo que podría venir. Me da miedo quedarme con menos manada, si elimino a Allan, también se va Argos.
Me compré maquillaje, o cosas para verme más mona, y realmente eso es lo único que me dan ganas de hacer. Esa es mi parte favorita de mis días, y la que más me emociona, también me emociona saber que voy a ver a Allan, y mucho más saber que estaré con Arguitos.
Quisiera ya no ir a trabajar, quisiera quedarme en casa, acostada sin hacer nada. Ni siquiera tengo apetito. Y además cuando como me siento gorda. Recuerdo que hace poquito más de un año la hermana de Allan me llamó así: gorda. Gorda, como mi papá no quería que fuera, gorda, como siempre trataba de evitar que me convirtiera en eso, y ahora, soy eso.
Sé reconocerme como una mujer muy atractiva, pero mi carácter presiento que ha alejado a mucha gente. Y sí, siento que con los años me he vuelto lo que comúnmente se considera como una persona "amargada".
Tengo ya casi 28 años, pero siento que por dentro soy una niña de 3 muy asustada, que no sabe muy bien lo que le está sucediendo, ni lo que está haciendo, ni hacia donde dirigirse, y también me siento muy sola. Al mismo tiempo siento que no tengo energía más que para levantarme y poder vivir ese día, con lo mínimo. Una comida al día y un atracón en la noche. Hoy me quiero morir. Como muchos días lo he querido. Pero también la muerte me da miedo.
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se da cuenta de que no ha dejado de ser la misma persona de toda la vida, alguien que no sale de las mismas espirales y termina siendo arrastrada a ellas una y otra vez. en su afán por alcanzar la perfección y demostrársela a todos siempre acaba enseñando todo lo contrario. todo a su alrededor empieza a dar vueltas, entiende cuál a sido su error y lo estúpida que fue. si tan solo hubiera mentido, si tan solo hubiera dicho un simple no– aquello no estaría ocurriendo. hechos de los días pasados empiezan a cobrar sentido, su imaginación no había estado jugando una mala pasada, era una realidad. era una mujer tonta. comienza a sacudir su cabeza, había arruinado todo– como siempre. "lo– lo lamento– lo lamento tanto" solloza, sintiendo una sensación sofocante en su pecho. no pensó cuando habló en el interrogatorio, ni siquiera pensó. llevaba días demasiado ansiosa, sin pegar un ojo más que por dos o tres horas, recordando el ataque y el miedo que a partir de ahí empezó a desarrollar. quizá solo pensó en eso y en la terrible experiencia, nadie se había acercado a preguntarle si estaba bien y en su propio intento por lidiar con la situación acabó perjudicando a otros. no puede escucharlo, no cuando su cabeza es un lío, repite una y otra vez las imágenes de aquella noche, el interrogatorio, sus respuestas distorsionadas y la actitud de sus compañeros en los últimos días. "lo siento mucho, d-de verdad yo–– yo no pensé" y se siente muy estúpida diciendo eso pero así era ella, era más emociones que razón y había sido así toda la vida. da varios pasos en retroceso. "yo– lo siento" repite siendo un mar de lágrimas, quizás también desahogándose por todo lo que lleva días, semanas acumulando. da más pasos hacia atrás buscando el suelo terroso con las rodillas, apoyándose en su sitio, uniendo ambas manos la una contra otra. "no me tienes que disculpar pero– pero de verdad estoy muy avergonzada, lo lamento mucho" si bien nunca mencionó a nadie directamente su testimonió acabó involucrando a estudiantes. "yo– yo puedo hablar con los profesores" se le ocurre, ni siquiera pensando nuevamente. "voy a decirles que– que mi testimonio no puede ser considerado– llevaba muchos días sin dormir bien y–– y podría decirles que tenía un par de medicinas encima"
su pregunta lo irritó en un inicio, pero tenía razón, ella no tenía porqué saber qué era lo que traía el belga colgando de su mano. arrugó su nariz y soltó un suspiro pesado, su semblante se veía demasiado serio para lo que solía compartir con la pelinegra. ‘ es un dispositivo de rastreo, esa luz verde significa que está dándole señales a los profesores de donde estoy en tiempo real ’ enseñó el círculo que se prendía incluso de noche y era incapaz de dormir con él apretando sobre su muñeca. también con la imagen de la tercera nombrándolo, una y otra vez, repitiéndose como un disco que estaba roto. la vio afligida, sin esa expresión de antaño en su rostro, esa despreocupada con la que solía reírse hasta que le doliese el estómago o se inventaba escenarios sólo por diversión. la negativa lo decepcionó de golpe, porque sabía que era verdad, pero el abandono de la escena se vio interrumpido cuando todo se desencadenó después frente a sus ojos. y allí estaba, una vez más, sin ser capaz de sentir verdadero rencor hacia alguien. sin importarle cuántas veces terceros apuñalaran su espalda o sus brazos, el frente. lo que fuese. ‘ polly ’ si su voz se quiebra un poco al final, lo esconde, y si una película acuosa se forma sobre sus orbes las seca con el aire ambiental. dio un paso hacia ella, titubeando, quería abrazarla apenas volvió a ver abrirse sus profundidades café. al comenzar a narrar su mención, su ira se direcciona hacia otro rostro: institución de mierda. bajó su mirada hacia sus manos y no pudo evitar dar un paso más, dos. tres si eran necesario. los suficientes para que su mano tomase el mentón contrario y lograse acariciar con la yema de sus dedos el borde de su rostro, había estado tan enojado que no se detuvo a pensar en cómo se sentía ella. ‘ está bien, polly ’ le sonrió como solía hacerlo en tiempos pretéritos, que se sentían tan lejanos como cerca, en la piscina o de la mano por berna. cuando se conocieron y fueron a comprar un libro, que aún está en su estante esperando a ser leído. ‘ no pasa nada, no es tu culpa ’ negó con su cabeza y estiró su brazo para poder abrazarla. ‘ perdón por pensar mal de ti ’ y no lo mencionó. la imagen que se creó en su cabeza una y otra vez, nunca fue real. porque ella sólo nombró una situación, una instancia. un acontecimiento que ellos creyeron y juzgaron como sospechoso.
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Converzaciones.
1.05.2023 16:27hrs.
No quiero saber. Ed Maverick.
x: Uwu sigues en lo de pasar materia?
me: si
: me falta caleta, en caleta de ramos.
: y también tengo que hacer un esquema de neuro. Y tengo prueba la próxima semana.
: a la que quiero ir porque no quiero seguir perdiendo pruebas, y también al examen de neuro por la misma razón.
: estaba pensando que tal vez una solución a lo que me pasa últimamente podría ser congelar la u.
: pero hoy mi mama me lo dijo media enojada y me dí cuenta que esa opción no le gusta, aunque estoy haciendo que mis viejos pierdan plata en la u porque no estoy rindiendo como debería entonces por eso no puedo seguir faltando a pruebas pero tampoco quiero negar e ignorar lo mal que me siento pero en vola tiene razón ella porque no SIEMPRE estoy llorando y sintiéndome del forro entonces, tal vez, si solo estoy flojeando y tirándome las bolas estos días porque obvio me siento super bien y solo estoy siendo la misma weona estúpida floja irresponsable de siempre que no sabe estudiar.
: que estos días solo he estado flojeando y haciendo nada. Lo cual es verdad así que si, solo camuflo mi irresponsabilidad con la situación que me sucedió ahora porque tampoco es tan terrible porque ella también la está pasando mal con la situación pero ella sola tiene que levantarse y hacer su día porque está sola y nadie le da apoyo y ella y ella y ella y ella y ella y solo ella.
:Ella es la que peor la pasa, ella es la que peor la pasa, ella es la que peor la pasa y sufre y duerme mal y la pasa mal y que siempre la ha pasado mal y "¿te ha pasado que quieres desaparecer?"
:ME PREGUNTÓ ESA WEA.
Y si, SI me ha pasado, más de una maldita vez , por algo a TU HIJA LA HOSPITALIZARON POR LA MIERDA, MÁS DE UNA MALDITA VEZ.
¿Quieres desaparecer? PUTA, DISCULPA POR ESTAR HACIENDO QUE LA PASES TAN MAL, PERDÓN PORQUE POR MI CULPA ESTES EN ESTA SITUACIÓN.
Te juro que NO TENGO IDEA LO MAL QUE LA PASAS, para nada, porque no es como que me lo digas cada que puedes, NOOO PARA NADA. Si yo juro que estas super bien y por eso 0 preocupaciones hacia tu persona..
POR LA CTMMMMM. SE QUE TE HAGO DAÑO. NO ES LA PRIMERA VEZ QUE LO HAGO Y DE VERDAD PERDÓN
Perdón por que me pasen estas weas a mí y MÁS ENCIMA ser YO tu hija weon. DE VERDAD PERDÓNAME. No es intencional, yo no quiero hacerte pasar mal por esta situación a propósito,,,, yo tampoco quiero pasar por esta situación. Perdón si no hice nada para evitarlo, de verdad perdón por no hacer nada, no quiero hacerte pasar más estrés del que ya pasas, de verdad perdón por todo.
De verdad que no es intencional, pero no tengo idea como poder ayudarte. Yo tampoco sé que hacer... Pero parece que lo único que debo hacer es seguir estudiando como si nada hubiera pasado ¿no? eso es lo que quieres ¿no? Puedo hacer eso. Hacer como que nada sucedió y seguir con mi vida normal, y no decirte cuando me siento mal, o cuando me paralizo en la u, o cuando me dan ganas de cortarme, tantas que hasta ya lo hice JA! QUE CHISTOSO ¿NO? igual ya no te lo cuento porque ctm que es difícil hablar contigo, si es que nadie la puede pasar mal, nadie más que tu porque nooO, solo tu eres la que la está pasando mal, nadie más. Pobrecita, que siempre la tiene que pasar mal, lo lamento mucho, lamento que tu vida sea tan miserable y sufrida, pobre porque eres solo tú y tú y tú y tú y tu y solo tú, solo tú la pasas mal, solo tu no tuviste infancia, solo a ti se te pasa el pensamiento "¿y si desapareciera?" solo a ti porque !AY! solo tu has tenido una vida tan difícil y horrible que uff, es que nadie te entiende, eres tan única y diferente.
Me das tanta vergüenza a veces.
Someone's Dairy
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Esta noche me siento particularmente contenta. Estas semanas de vacaciones me han servido un poco para darme cuenta de que suelo encerrarme tanto en mí misma que acaban siendo mis mismos comportamientos los que me alejan de todo lo demás.
También he estado pendando mucho en eso que dijo mi tío de que yo soy contenta, y si, esencialmente soy alegre. A veces me viene a la cabeza esa línea de Benedetti en la que escribía que no sabía si era un triste con vocación de alegre o un alegre con vocación de triste. Creo que yo tampoco estoy muy segura.
Podría decir que tengo una tendencia absurda al sufrimiento, y que quizá me deshice de ella por un tiempo, pero volvió a alcanzarme. Puede ser que empecé a tomarme el trabajo muy enserio y a dejar de que alguna manera todo lo que les ocurriese a mis pelaos, me afectara a mí también, poniendome en un papel terrible de madre. Me cuesta mucho no involucrarme, lo sé.
Estas semanas me han hecho reconsiderar todo el amor que siempre recibo, por ejemplo en forma de Juliana escribiendome para recordarme esa promesa de irnos a vivir juntas a una casita del árbol en Santa Elena. He escrito ya muchas veces que Juliana y Sofía son la razón por la que voy a trabajar todos los días: las amo demasiado, y me afecta mucho ver que son tan o mas inestables anímicamente que yo, y solo quisiera adoptarlas, abrazarlas, y mecerlas en mis brazos por horas para que sepan que si yo estoy cerca nunca van a estar solas, y si, estoy poniendome en el papel de madre, de nuevo.
Sé que no estoy sola, aunque a veces lo parezca, y lamento mucho seguir dudando de todo lo que puedo hacer. Hoy, leer el escrito de Violeta me hizo sentir mucha ternura, escribió cosas muy bellas para tratarse de ciencia ficción, me recuerda mucho a mí misma, y vuelvo a la imagen de ella y Ximena escondiendose de mí a la salida del colegio, y justo cuando dejé de perseguirlas vienen y me zampan un abrazo. Y Matías tomandome del brazo y pidiendome que le hiciera piojito. Sé que lidio con algunos chicos muy difíciles, pero hay otros que me hacen derretir de amor, y eso debería ser suficiente. Y ni hablar de los chicos de sexto.
Soy amada de múltiples maneras y a veces prefiero concentrarme en el amor que no tengo, o en el que me hace falta, o en mis inseguridades. No quisiera seguir haciendolo, debo cuidar mi energía.
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"El primer impulso de cada persona consiste en afirmarse y desarrollarse. El segundo impulso consiste en salir de sí misma, en corregir su provincianismo y en curar su soledad. Esto último es lo que hacemos cuando amamos a alguien, cuando realizamos un acto moral o cognoscitivo y cuando recibimos una obra de arte. Sin duda, este proceso puede interpretarse como una ampliación o como una momentánea aniquilación de la propia identidad. Pero se trata de una vieja paradoja: «el que pierde su vida la salvará». (…) Aquí, reside, si no me equivoco, el valor específico de la buena literatura considerada en su aspecto de Logos; nos permite acceder a experiencias distintas de las nuestras. Al igual que estas últimas, esas experiencias nos resultan, como suele decirse, más o menos «interesantes». Desde luego, las causas de ese interés son muy variadas, y son diferentes en cada persona. Algo puede interesarnos porque lo encontramos típico (decimos: «¡Qué verdadero!»), anormal (decimos: «¡Qué extraño!»), hermoso, terrible, pavoroso, regocijante, patético, cómico o meramente picante. La literatura nos da la entrée a todas esas experiencias. Los que estamos habituados a la buena lectura no solemos tener conciencia de la enorme extensión de nuestro ser que ha supuesto nuestro contacto con los escritores. Es algo que comprendemos mejor cuando hablamos con un amigo que no sabe leer de ese modo. Puede estar lleno de bondad y de sentido común, pero vive en un mundo muy limitado, en el que nosotros nos sentiríamos ahogados. La persona que se contenta con ser sólo ella misma, y, por tanto, con ser menos persona, está encerrada en una cárcel. Siento que mis ojos no me bastan; necesito ver también por los de los demás. La realidad, incluso vista a través de muchos ojos, no me basta; necesito ver lo que otros han inventado. Tampoco me bastarían los ojos de toda la humanidad; lamento que los animales no puedan escribir libros. Me agradaría muchísimo saber qué aspecto tienen las cosas para un ratón o para una abeja; y más aún percibir el mundo olfativo de un perro, tan cargado de datos y emociones. La experiencia literaria cura la herida de la individualidad, sin socavar sus privilegios. Hay emociones colectivas que también curan esa herida, pero destruyen los privilegios. En ellas nuestra identidad personal se funde con la de los demás y retrocedemos hasta el nivel de la sub-individualidad. En cambio, cuando leo la gran literatura me convierto en mil personas diferentes sin dejar de ser yo mismo. Como el cielo nocturno en el poema griego veo con una miríada de ojos, pero sigo siendo yo el que ve. Aquí, como en el acto religioso, en el amor, en la acción moral y en el conocimiento, me trasciendo a mí mismo y en ninguna otra actividad logro ser más yo mismo." Crítica literaria: un experimento (1961), C. S. Lewis. via La Sombra.
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NEUV EXTRA Capítulo 17
Mientras la brillante luz del sol entraba a raudales por la ventana, John ahuecó su palpitante cabeza con una mano y abrió los ojos. Era otra pesadilla. Pensó para sí mismo y miró a la mujer que yacía a su lado. Eve. Con cuidado, pasó la mano por su cabello. ¿Es porque tuve un sueño cuando era joven? La mano que acariciaba su cabello tembló ligeramente. Cada vez que despierta de este terrible sueño, John acaricia en secreto el vientre de Eve. Este fue su primer hijo. Después de que Eve habló un poco mientras dormía, Johannes inclinó la cabeza con reverencia y lentamente se acercó a ella. Sus labios descansan sobre su frente. Sus labios se atrevieron. Sus ojos están bajos y él la ve. Después de eso, se levantó, se puso la bata y se dirigió a la cocina. El aire frío del amanecer se filtraba en cada uno de sus pasos. ¿Dijiste que querías comer cangrejo agrio? Hizo limonada y se dirigió hacia ella. Las gotas de agua en la superficie del vaso frío me hicieron feliz. Cuando entró en la habitación, Eve, que estaba acostada en la cama, abrió los ojos lentamente y lo miró. "Dónde has estado." Cuando Eve dijo en voz baja, acarició el cabello de Eve y dijo: "Ve a la cocina por un minuto". y respondió brevemente. Johannes, quien hizo contacto visual y sonrió suavemente, habló como si actuara con encanto. "¿Me encontraste?" Ella asintió, con los ojos medio cerrados. "Eh. Abrí los ojos, pero no estabas allí, así que te busqué". "Lo lamento." Dejó un pequeño beso en su mejilla y frotó su nariz. Cuando ella se levanta, él le pone el vaso en la mano. “Lo hice yo mismo porque querías comer algo ácido. Cómo te sientes." "Me siento mal del estómago." Ella respondió débilmente y tomó un sorbo de limonada. Los ojos de Yohan se suavizaron como si estuviera amando a cada uno de ellos. "Todo es mi culpa. eh." Mientras él trataba de hacerla sentir mejor, Eve guardó la limonada sobre la mesita de noche y volvió a la cama. "¿Estás enferma?" John tomó la mano de Eve y la besó en los labios. De nuevo, Eve no habla. Evenes, a quien John conocía, no quiso revelar que estaba enferma. Era una mujer tan fuerte e implacable. entonces es mejor murmuró para sus adentros. Le gustaba esto más que Eve, que era amable y confiable con todos. Aun así, siempre hay sitio para él. “Estaba bien cuando dormía, pero me duele de nuevo cuando abro los ojos”. Porque ella cree mucho. "¿Dónde le duele?" "Solamente todo." Cuando ella cerró los ojos, él se quitó la bata y se tumbó detrás de ella, poniendo a la mujercita en sus brazos. Sintió la temperatura de su cuerpo y acarició su vientre. Besó el lóbulo de su oreja ruidosamente e inhaló profundamente su olor. Era una idea tan tonta que si hacía esto, su olor se llenaría por todos mis pulmones. "Eve." Su corazón dio un vuelco cuando la llamé por su nombre. La mejor parte es que Eve ya no lo aleja. Se despertó por la mañana y le encantó el hecho de tener a alguien a quien abrazar, así que cerró los ojos sintiendo el calor. "No te vayas, no necesito limonada". Su voz sonaba como si estuviera medio dormida. "De ahora en adelante, solo quédate a mi lado". "Eh." "Me duele la cabeza." Cuando ella se quejó, le dejó un pequeño beso en la nuca para calmarla en lugar de decir nada más. Incluso su lloriqueo era tan entrañable. "¿Qué quieres comer para el almuerzo?" Ella no respondió. Cuando estaba a punto de dejar de escuchar la respuesta. "Fruta." Una voz débil regresó. "¿Fruta?" "Dios, ciruela. Y quiero comer un durazno moteado.” "¿Nectarina?" "Eh." Ella dio un pequeño bostezo. No había tales frutos en el frío Norte, pero si era posible o imposible obtenerlos no era su preocupación en primer lugar. Lo que le importaba era que era la fruta lo que Evenes quería comer. "Le diré a los sirvientes y los prepararé pronto". "Gracias." Él se da vuelta y envuelve sus brazos alrededor de ella mientras ella cae en sus brazos. Poco después, escuchó un sonido de aleteo y presionó sus labios contra su frente, jugueteando con sus mejillas por un momento, mi preciosa Eve, mi esposa, mi mujer. Pensó para sí mismo y se derritió en el calor de la manta. El calor lánguido de un domingo. El silencio y la luz del sol entrando por la ventana. Una sensación de quietud persiste en el aire. Una paz que te hace sentir como si el tiempo se hubiera detenido después de ellos dos. Anon surge al darse cuenta de que estás acostado en tus brazos abrazando a la persona que amas sin preocuparte ni preocuparte. El consuelo que proviene del amor, tranquilidad. La bondad tácita del contacto. Era un sentimiento desconocido en los días frescos de la adolescencia cuando sentí mi primer amor. Eso era amor para él en ese momento. Algunos días eran el cielo y algunos días eran el infierno. Fue doloroso, aunque desorientaba como si se estuviera derritiendo. Pero ahora... . Mientras reflexionaba sobre los recuerdos de su infancia por un momento, miró a Eve dormida. Conteniendo la respiración, miré su rostro tranquilo, la nuca inmaculada y pensé. Ella está tan radiante a su lado. Tan deslumbrante, ella tuvo su hijo. "Te amo." Se sentía atraído por ella tanto de un modo animal como de un modo perfectamente racional. "Mis noches". Enterró en secreto su nariz en su frente e inhaló su olor corporal. Incluso con eso solo, el objeto que quería entrar en ella se endureció, pero reprimió su deseo, diciendo que tenía que soportarlo. Una mano temblorosa acaricia sus suaves brazos. Atrás Novelas Menú Siguiente Read the full article
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"Estoy ocupado"
- Angst
- Basado en la imagen
-TW: Sangre, Mu3rt3

El dolor, el dolor lo estaba matando lentamente, no podía aguantarlo más, todo el día temblando y mareado le habían dejado agotado por completo, la náuseas constantes evitaron que logra comer aúnque sea una miseria fruta, sintiéndose aún peor con el estómago completamente vacío.
Su cuerpo, su mente y su corazón gritaban por un descansó a través de dolorosas punzadas por todo su cuerpo, ya no daba a basto, sintiendo como cada parte de su cuerpo poco a poco perdía las fuerzas, dejándolo sin poder respirar casi de lo agobiado y sofocado que se sentía.
Todo daba vueltas, la fiebre cosionando que empezará a alucinar, viendo sombras donde no las había, logrando que una enorme paranoia se colara por su mente, poniéndo en alerta su inestable cuerpo, en el cual habían partes que temblaban sin parar, zonas que jamás en la vida pensó que podrían temblar, se sentía tan extraño, como si no fuera dueño de su propio cuerpo, como si fuera un intruso; y aquel maldito dolor que le dejaba sin aliento le estaba nublado el juicio, no sabía ni donde se encontraba.
Con dificultad tomo su celular necesitaba que le llevarán al hospital, necesitaba a alguien que hiciera que parará de sentirse así, necesitaba un abrazo pensó mientras las lágrimas caían de sus ojos como cataratas furiosas, dejando irritada toda la piel a su paso. El brillo de la pantalla le cegó unos segundos, inclusive su vista no se sentía bien, como si sos ojos no estuvieran viendo lo que deberían de ver.
Bajando con mucho trabajo entre sus contactos llegó al de su pareja, él lo ayudaría¿verdad? claro que sí, no importaba que hubieran discutido más temprano en el día, si le decía Volkov que se sentía mal, él vendrá a ayudarlo, así de bueno era su ruso. E inevitablemente sonrió a duras penas al pensar en el alto hombre siendo tan amable y dulce con el, aliviando momentáneamente su agonizante dolor. Volkov siempre lograba ayudarle directa o indirectamente.
"Me siento mal :(" escribe luego de varios intentos, sus dedos apenas tenían la fuerza para teclear bien las letras y sostener el celular a la vez sumándose su visón borrosa a casua del punzante dolor de cabeza, el cual solo aumentó al escuchar el ruidito que hizo el celular. Le había respondido, "Estoy ocupado" , y ahí una luego de quedar estático unos segundos una sonorosa carcajada sin gracia se escapa de sus labios, que idiota, que maldito idiota eres Horacio Pérez, no haz aprendido,eh?! NO HAZ APRENDIDO NADA! su subconsciente le grito, estás solo, siempre lo estuviste, pensó con amargura.
Ahogando entre sollozos, no aguantando más el insesante dolor y responde con un simple "ok" cómo puede e intenta cambiar de contacto hacia el de su hermana, pero lastimosamente no pudo pedir ayuda por culpa del el dolor, el dolor era demasiado para su cuerpo, para su corazón, el cumulo de dolencias fue tanta que entre lágrimas y gimoteos de auxilió se desmayó, cayendo con fuerza de la silla donde se encontraba al frío suelo, haciendo un terrible sonido sordo.
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Maia esa tarde recibe una llamada inesperada de su hermano, sorprendida sin entender el motivo no duda en atenderlo, en ese momento se encontraba conduciendo junto a su madre, la había llevado a una consulta médica para ver sus avances, sintiéndose feliz y contenta al saber que todo estaba bien y en orden, pero aquella llamada casi logra que choque el auto.
El escuchar un estridente golpe seguido de un lamento, ya conocido, para ella logra desestabilizarla por completo, y también a Charlotte, el ver el nombre de su pequeño niño en el celular y escuchar aquello la dejo en shock, no sabía que pasaba— ¿Horacio? ¡¿HORACIO?! —Los gritos alterados de la rubia más joven se escuchan por todo el vehículo mientras conduce a rápidas velocidades a la gran mansión, temblando al volante mientras escuchaba a su pequeño hermanito pedir ayuda entre sollozos y a su madre a su lado alterarse cada vez más.
Maia se consideraba una mujer muy fuerte, pero ahora mismo tenía tantas ganas de llorar, el no saber que pasaba, el escucharle ten mal y destrozado, no sabía como haría al verle, no quería ni verle en ese estado — C-calma Horacio, ya llegamos, ya llegamos, aguanta hermanito, te lo pido —Sus palabras salen atropelladas a la vez que ingresa a la gragaje de la mansión, tenía tanto miedo, tanto que simplemente entro en pilo automático, ignorando todo a su alrededor para salir corriendo e ingresar a la casa.
Y ahí casi se desmorona, pero debía ser fuerte, fuerte como siempre se le había inculcado. Más ahora, vejndo a Horacio tirado en el suelo, su cuerpo temblando ligeramente semi inconsciente mientras que un charco de sangre le rodeaba la zona posterior del cuello. Al borde de un ataque de acerca al hombre tomando su pulso y agradeciendo a todos los diose y deidades que existieran por aquello.
— Todo estará bien, no he preocupes, todo estará bien— repite una y otra vez como una mantra mientras que sin saber cómo lo logra levantar y llevarlo a su coche a todo prisa, siente la mirada preocupada y conmocionado de su madre a su lado, pero no puede hacer más que pensar en llegar al hospital, Horacio tenía que ponerse bien, no podía perderlo otra vez, no podía perder a su hermano nuevamente, se negaba, no quería.
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Las horas pasan y las dos mujeres ven como médicos entran y salen de la habitación del moreno, corren de aquí para allá, algunos cubiertos de sangre, otros con distintas cosas en sus manos y ambas mujeres ya sabian que esto no acabaría bien, no cuando una mujer no expresión aflijida se le acercó con cautela.
Charlotte jamás olvidaría el dolor que aquellas simples, pero irreales palabras le ocasionaron "No pudimos hacer mucho más, lo siento tanto", esas ocho palabras se le quedarían grabadas a fuego en su pobre corazón, el cual lloraba por su hijo, su pequeño niño al cual se le fue arrebatado de muy infante y cuando por fin volvía a estar con él, se desvanecía sin ser capaz de hacer mucho más.
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"Heeey?"
"Hache?"
"¿Estás bien?"
"¿Horacio?"
"¿¿??"
Esos cinco mensajes son los que manda luego de una hora, sinedo sincero consigo mismo Volkov había actuado de manera infantil solo por qué seguía enojado por su tonta pelea de la mañana. Ahora más calmado admitía dos cosas, la primera era que Horacio tenía razón en aquella discusión y la segunda era que la preocupación se lo estaba comiendo vivo, el saber que su pareja estaba sola en su casa y sintiendose mal le ponía los nervios de punta, necesitaba asegurarse de que todo estuviera bien.
Así que sin importarle nada el trabajo y al ver que el moreno no contestaba sus mensajes salió a toda velocidad de la sede, llevándose un patrulla con él mientras conducía a rápidas velocidades en dirrección a la mansión, necesitan corroborar que todo estuviera bien.
Más sin embargo al llegar el panorama no le gusto en lo absoluto, la reja estaba abierta de par en par logrando que sus alertas saltarán, dudo en sacar su teléfono para intentar llamar al de cresta, pero desistió, si se encontraba en peligro delataría su ubicación y eso sería muy malo.
Baja del vehículo con mucha cautela sacando su arma para ingresar a la mansión con el mayor sigilo que puede con sus enorme, y torpes, estremidades.
Ve uno de los banquillos tirados en el piso junto al destrozado celular a su lado, en la pantalla se podia ver apenas el contacto de Maia, cosa que extraño al ruso ¿Ella lo habría venido a cuidar? ¿Dónde estaba su auto? Pensó frunciendo el ceño con preocupación mientras se dedica a revisar toda la casa cuidadosamente.
No había nadie, bufando con preocupación y molestia toma su teléfono saliendo del chat de su pareja y buscando el de Maia, llamándola.
Uno...dos... tres, la grabadora.
Vuelve a intentar.
Uno...dos...tr- —V-volkov ven al hospital, ya —La voz angustiada y cargada de una inquietante tristeza le aturde por completo, ¿Hospital? Hospital repite en su mente mientras sale de la casa y se dirige al hospital del sur.
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Nononononono, no por favor no, nono no y NO! sus pies tiran hacia atrás, era mentira, todo era mentira, Horacio esta bien, ahora mismo se encontraba en la mansión enojado con él mientras que el se dedicaba a cuidarlo, hacerle sopa de pollo y verduras para su mal estar, y darles mucho muchos mismos como disculpas por la discusión de la mañana, si?
Él esta bien, Horacio esta bien, su Hache esta en exelente estado, está...— Horacio está bien —Dice con voz lastimera ante de caer al piso de rodillas, sinete la mirada fija del dúo de mujeres y de Andrés, el cual no sabía que estaba en la cuidad, pero como le importaba ahora mismo, si atención recaía en el punzante dolor que sus desgarradores sollozos salían de lo más profundo de su garganta negando una y otra vez la verdad , porque Horacio esta bien, solo esta enojado con él, nada más , está vivo, él está vivo...
"Perdóname por no haber estado ahí"
" Te extraño tanto querido mío"
"Me siento tan culpable, discúlpame mi vida"
"siempre juntos"
FIN
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(Pequeño conjunto de cinco cartas a La Náusea escritas en mi diario, recolectadas y redactadas desde los escombros que quedan durante y después de la tormenta. Esta es mi correspondencia prolífica de los últimos cuatro meses y medio de mi vida.)
VOL. I

ㅤㅤㅤㅤㅤㅤㅤ
𝖯𝗋𝗂𝗆𝖾𝗋𝖺 𝖼𝖺𝗋𝗍𝖺:
Querida Náusea: no te escribo, lo sé, pero hoy en especial, este veinte de junio durante la tarde, me siento tan ajena a vos. ¿Nunca has sentido que despertás y te estás fuera de lugar? Como si estuvieras fuera de tu cuerpo, como si ya tus manos no fueran propias y que tus emociones pasaron sólo a ser mirlos o huecos vacíos, que ya no ven, que ya no sienten, que sólo parten a ser unos retazos inertes de vos misma. Como si no nacieras, como si durante toda tu vida hubieses estado muerta sin darte cuenta. O peor aún: vacía. Creo que un recipiente hueco es peor que uno sin vida.
Ojalá algún día pudiese explicártelo mejor, o puedas entenderlo y sentirlo en carne propia. Aunque las dos sabemos que eso es imposible, que somos dos personas tan diferentes, que vos sos inmune a todo tipo de mal y yo tan susceptible a todo, tan sensible, tan expuesta a una realidad que quema. Sobre todo, sé que te es imposible sentirlo por aquello que ambas sabemos y a veces ocultamos: sos la madre de todo aquel tormento.
Me tiemblan las manos de tan sólo escribirte, mis ojos lloran tristeza, culpa y nostalgia. Siento mi pecho arder y un pesar en el hombro derecho que no soy capaz de retener. El lado derecho de mi corazón parece ser refugio de todas estas aberraciones, pero ¿por qué no soy capaz de sentirlo? Últimamente siento que no vivo como querría. Hace mucho no sé lo que es ser verdaderamente feliz, sentir la euforia de un niño cuando le dan un regalo o la adrenalina de un primer beso. Siento que no pertenezco, que mis emociones son sólo cimientos que se quemaron hace tanto, y no podría definir cuánto, Náusea, porque hace años perdí la noción del tiempo. Pero si de algo estoy segura, es que quizás, muy probablemente, he dejado de vivir.
Lo único que me salva de ahogarme en el mar, es escribirte, llenar tus venas de mi tinta negra y sostenerme de tu espalda para no caer al vacío. Sos la única que no me ha soltado la mano, la única capaz de entender lo que es la vida para mí. Aún no tengo una definición clara, pero sé que lo entendés mejor que nadie, y que nadie lo entenderá mejor que vos. Lo cual es terrible, teniendo en cuenta que la única razón de mi estado miserable, sos vos.
Gracias por ser mi salvavidas, mi propia heroína. Por eso mismo, quisiera que estés bien, que estés viviendo como yo ya no puedo vivir–quiero decir, siendo sinceras, te estás chupando todas esas energías–. Pero no me quejo; todo este vacío emocional al que ya no me resigno–porque no puedo- lo lleno con mi ocio, y me hace bien, es lo único que me hace bien.
Su niña,
Luna.
𝖲𝖾𝗀𝗎𝗇𝖽𝖺 𝖼𝖺𝗋𝗍𝖺:
Mi estimada, para empezar esta carta repleta de un arrebato que me sería posible controlar de no ser porque me he estado sintiendo un poco más muerta que de costumbre–y eso me arrebata energías–, lamento que estos párrafos no se traten de nadie más que de mi persona, y sabés que yo no soy partidaria de forzar la escritura, pero me siento vacía y necesito escribirte porque es lo único que me llena, y es que las ganas se van tan rápido como llegan, menos cuando pienso en vos, Náusea, que suman. Y otra vez he vuelto a escribir sobre lo que no quería, que si tengo que perder el rumbo, prefiero que sea sobre la arena de la playa y no en mi cárcel de tinta, donde todo duele, donde la calma existe sólo hasta que le doy punto final, donde dejo de pertenecerme para entregarme a vos y permitir que te apoderes de mis lágrimas y dolores para hacerte con ellas un rato. No me lo decís, pero sé que te divierte. [ Al fin y al cabo, si no fuera por mí, no estarías viva, aunque la realidad es que es gracias a vos que sigo a pie o sentada, porque me obligaron a equipararme la meta de no sucumbir ante tus encantos por completo. Somos dependientes la una de la otra. ] Sí, así. Obligarme. Desde que me arrebataron de aquel lugar que ambas conocemos, es que perdí el libre albedrío. No estoy segura de si acá pertenezco, pero por el momento, es el lugar donde prefiero quedarme, porque en este extraño cuarto estoy al resguardo de aquel que desee arañarme. Pienso que si no fuera por vos no sabría escribir. Ojalá, Náusea, que el día donde aprenda a quererme y perdonarme, deba dejar de escribirte. Eso suelo pensar cuando el hastío no me engulle del todo. Ahora, por decir algo y siendo totalmente sincera con vos, creo que mi llama se está consumiendo por completo conforme la marea aumenta. Al carajo con eso.
Entonces doy inicio a esta patética carta que escribo a pulso firme y dolor de corazón, diciéndote que la duda en dicha que he tenido desde mi primer suspiro en este mundo frío y áspero, se está convirtiendo en realidad. Día a día, puedo notarlo. He logrado compartir con grandes escritores el sentir de una monotonía absurda y bien resguardada en la desesperanza; es ahí donde me parece ver más que nada el hastío del que te hablo. En esa convivencia compartida lo noto. Ahí yacen los malditos, los desdichados idiotas que se lamentan el arrebato más fuerte del ser humano y del que peco en este momento: forzar la escritura. Pero, ¿cuándo no la he forzado? ¿Cuánto no me he visto obligada Náusea, a vomitar y escupir estas letras que suavizan mi estado angustioso permanente? ¿Cómo podría vivir yo si no fuera por este efecto placebo y las maravillas que logra la catarsis luego de una mierdera que me martilla la cabeza como los primeros y últimos obreros hartos de obrar para los Winchester? Decime, ¿cómo? Me volví más mediocre con el paso del tiempo y no puedo mentirte: cada día siento que me estoy quedando con un poquito menos de tinta y ya no encuentro de dónde cargarla. Los golpetazos de la vida no siempre son cartuchos suficientes. La muerte física y espíritual no me importa, mientras no pierda este don intrínseco de la escritura. El día que realmente moriré, será cuando ya no tenga nada más que escribir, porque será cuando mi corazón se sienta lo suficientemente cansado como para no operar más por la catarsis, por el desahogo de una mujer que se apaga cada que las luces se prenden, cada que la vida le da otro pellizquito lo suficientemente fuerte como para infectar la poca vida que queda en mí. Así de cansada me siento, pero me aferro a la esperanza (de las pocas que tengo, por las dudas de caer en la desilusión) de que en esa poca vida yace algo que para mí, aún es desconocido. Y no, no soy feliz. Peco de haber nacido hija de la tristeza. Aún en este estado agónico que pocas pausas me ha dado, sé que hay en mi vida pequeños trozos de felicidad que suavizan mi estado angustioso constante. Y yo sé, esos momentos, me permiten aún vivir.
Tuya,
Luna.
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