#Ejército de aire
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DOS DE MAYO. POLÍTICA Y FUERZAS ARMADAS. General de División (R.) Rafael Dávila Álvarez
La sensibilidad democrática de una nación se demuestra por el acontecer diario de su principal cimiento: el respeto a la independencia del Poder Judicial y a las Fuerzas Armadas. Respecto a lo primero poco que decir. A la vista está el espectáculo de la Fiscalía General del Estado y el del Tribunal Constitucional, que no es órgano jurisdiccional, constituido ad hoc. Está de manera indecente a…

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#alcalde Móstoles#blog generaldavila.com#conmemoración del 2 de mayo de 1808#Cuarto Militar de la Casa de SM#día de la defensa de Madrid#el 2 de mayo#el 2 de mayo de 1808#españa esta en peligro#Fuerzas Armadas#independencia del Poder Judicial#la comunidad de madrid#la cupula militar#La emblemática Puerta del Sol símbolo de la independencia#la gestión de la DANA en Valencia#la invasión francesa de Napoleón Bonaparte#manipulación del discurso del Rey el día de la Pascua Militar#ministerio de defensa#ministra de defensa#Patrulla Águila del Ejército del Aire y del Espacio y la Patrulla Acrobática de Paracaidismo#página oficial de la Casa del Rey#página web de La Casa del Rey#Pueblo y Ejército hermanados#rafael davila alvarez#soberanía nacional
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Vivian Maier & Grace Paley

Es responsabilidad
Es responsabilidad de la sociedad dejar al poeta ser poeta Es responsabilidad del poeta ser mujer Es responsabilidad del poeta ponerse por las esquinas repartiendo poemas y octavillas hermosamente escritas también octavillas que casi no se pueden mirar por su retórica chirriante Es responsabilidad del poeta ser perezoso en pasar la vida y profetizar Es responsabilidad del poeta no pagar impuestos de guerra Es responsabilidad del poeta entrar y salir de torres de marfil y apartamentos de dos piezas en la avenida C y en campos de alforfón y en campamentos del ejército Es responsabilidad del poeta varón ser mujer Es responsabilidad del poeta hembra ser mujer Es responsabilidad del poeta decirle la verdad al poder como la dicen los cuáqueros Es responsabilidad del poeta aprender la verdad de los débiles Es responsabilidad del poeta decir muchas veces: no hay libertad sin justicia y esto quiere decir justicia amorosa y justicia económica Es responsabilidad del poeta cantar esto en todos los modos originales y los tradicionales de cantar y recitar poemas Es responsabilidad del poeta escuchar las charlas y transmitirlas a la manera de los narradores que decantan las historias de la vida No hay libertad sin miedo y valentía. No hay libertad a menos que sigan tierra y aire y agua y los niños también sigan Es responsabilidad del poeta ser mujer para echar un ojo a este mundo y gritar como Casandra, pero siendo escuchada esta vez.
_ Grace Paley. Versión de Isabel Lucio-Villegas y Luis Marigómez.
Vivian Maier, Autorretrato, Chicagoland, octubre de 1975 (1975). © Patrimonio de Vivian Maier, cortesía de Maloof Collection y Howard Greenberg Gallery, NY.
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CATEGORÍA IV
PRELUDIO
De cómo en lo profundo y en la noche, en la negrura detenida por la luna, en lo frondoso y más oculto, ésta la luz. Luz de casa abierta, luz de aire fresco, de una vida limpia, clara y libre. Con el cabello al viento, un hombre se abre paso por el mundo. Oye pájaros, solo a veces. Y recuerda. Recordar es unir, lanzar palabras-pensamientos como lianas al otro lado de la orilla. Puentes del tiempo que solo los elegidos traspasan, los que soportan la mirada fría del instante, ese rostro ciego y macilento que siempre nos abduce.
Dos precipicios y, en medio, el vértigo y, sobre todo, un sol de ocaso escarlata, casi luna. ¿Por qué siempre cuando la tarde muere? ¿Por qué cuando la luz misteriosa nos vela de infinito? Pero antes, recortadas sobre un cielo plateado y cobrizo, las ocas vuelven desplegándose en ejércitos, trayéndonos en la estela de su vuelo las estaciones, los círculos, las añoranzas. Y las palabras, las bellas, se quedan quietas como cimientos, estabilizando arquitecturas, fijando fundamentos, dejándonos pasaral otro lado. Y siempre confiar.
LO PROFUNDO Y LO VISIBLE
¡qué humilde es el albergue en el frondoso bosque!
. ¡cómo refresca el aire en el crepúsculo!
con el pelo suelto él se marcha en soledad
a veces oye el cantar de algún pájaro
las ocas silvestres aún no han llegado
pero él se aleja cada vez más y más
sin embargo ¡está tan cerca de su pensamiento
como siempre lo ha estado!
brisa del mar, nubes de color escarlata
islas de la noche iluminadas
igual que las bellas palabras
puentes son que atraviesan los ríos
_ Si Kongtu, Las veinticuatro categorías de la poesía. Preludios de Gong Bilan. Rdición de Pilar González de España. Editorial Trotta, Pliegos de Oriente.
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Vista del Cuartel General del Ejército del Aire y Espacio desde el Parque del Oeste, en el mismo emplazamiento que la antigua cárcel modelo, objetivo fascista durante el otoño de 1936 y punto de salida de muchas sacas.
View of the Headquarters of the Air and Space army from the Western Park, in the same place of the old Model Jail, a fascist objective during the autumn of 1936 and point of departure of many sacas.
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Quisieron mandar desde Barcelona antes pero el gobierno Valenciano se negó, son ellos quienes tenías que aceptar o no y se negaron, parece ser que ante tamño desastre han tenido que recular y pedira ayuda y obviamente, dar el consentimiento.
@Fran_Guerrero82 en X El ejército se desplega en Valencia. Vamos a compartir este vídeo por tierra, mar y aire para callar las bocas de la fachosfera que se han inventado que Pedro Sánchez ha abandonado a los valencianos. Que rule!!!
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kazajistán, tan lejos de la ciudad.
fue un llamado. un llamado a la empresa de seguridad privada que tenía con sus amistades de los ejércitos, una llamada que claramente lo dejó preocupado y en segundos respondió de manera positiva. ¿volver a verla? solamente en sus sueños y fantasía, porque había jurado a cualquier dios que existiera que dejarla fue la mejor solución, pero parece que sus ideas y hasta pensamientos estaban incorrectos. pero, en ese tiempo, su carrera era tan peligrosa - otros tiempos - que en ese pasado, había creído que había sido la mejor solución para ambos. ¡oh, cuan equivocado estaba! había cometido el peor error de su vida. pero, no lo había dicho abiertamente a sus compañeros, simplemente había aceptado la misión y había tomado al equipo hacia ese lugar tan peligroso. ¿le importaba que había salido de un serio accidente? porque le importaba, quería saber porque ella estaba en ese lugar y porque se encontraba en problemas. una pelea limpia entre las personas de ese lugar de mala muerte, un par de armas que se usaron y ni hablar de los golpes que tuvo que dar al momento de meterse, y los gritos que le llegaban en su oreja por el audífono, donde sus amigos le decían las partes donde meterse. "¿quieres que vaya a la izquierda?" preguntó, mientras con la misma arma apuntaba en los pasillos vacíos, donde todos los reos habían salido para irse a pelear con otros presos. un motín había sido armado solamente por este momento, y parece que había sido la mejor opción. "maldita sea..." murmuró cuando se dio cuenta que debía bajar las escaleras, hacia pisos más profundos de ese lugar del infierno. tragó en seco. con seguridad en sus pasos y su arma bien agarrada en sus manos, y con un corazón latiendo se metió hasta el último pasillo donde solamente había una puerta, con una pequeña habitación. "¡hey, necesito que te eches para atrás!" le exclamó a ella, mientras sacaba un dispositivo para reventar la manilla de la puerta de metal. "¡uno, dos y tres...!" listo. la puerta estaba abierta y un poco de humo se estaba viendo en el ambiente. estornudo un poco y trató de sacar la cantidad de aire que se veía, entonces...los observó y aquellos ojos azules como el mismo océanos los pudo volver a observar, unos ojos que ni siquiera en sus mejores sueños podía olvidar. sin pensarlo dos veces se acercó a ella y preguntó lo siguiente, con ese ceño fruncido. "¿estás bien? te sacaré de aquí" después preguntaría todo lo que estaba pasando en su mente. @bubbl3corn
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El cantante y actor estadounidense Bing Crosby es más ampliamente conocido por su canción "White Christmas.
En una nueva entrevista con el sobrino de Crosby, Howard Crosby, explicó el momento en que su tío tuvo que cantar la canción frente a militares con lágrimas en los ojos.
“No tuvo que pensarlo en absoluto. Dijo: ‘Bueno, en 1944, estábamos con las tropas en el frente’ Y dijo: ‘Dimos un concierto al aire libre para 15,000 soldados estadounidenses y británicos en un campo al aire libre en Francia'”, continuó Howard.
Howard dijo que su tío “tuvo que cantar ‘White Christmas’. Y tuve que terminar la canción con 15,000 tipos llorando y sin quebrarme yo mismo”.
“Y muchos de esos chicos murieron la semana siguiente en la Batalla de las Ardenas”, dijo Howard.
Fue después de esa actuación que Bing quiso alistarse en el ejército él mismo. El orgullo y la admiración que sentía por su país se hicieron evidentes, sin embargo, era demasiado mayor.
El jefe de estado mayor del Ejército en ese momento, el General George C. Marshall, le dijo a Bing: “No te necesitamos en las líneas del frente. Te necesitamos recaudando dinero para el esfuerzo de guerra”. Así que creo que lo vio como un deber patriótico, y creo que también sintió una afinidad especial con los chicos que estaban sirviendo”.
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Hola Mi Gente Buenas Tardes...
La Navidad está en el aire, este es un buen tiempo para reflexionar, como esta nuestra vida espiritual...
Si las casas que estamos haciendo o viviendo,nos hacercan al creador o nos están alejando de el...
Alzad, oh puertas, vuestras cabezas,
Y alzaos vosotras, puertas eternas,
Y entrará el Rey de gloria...
¿Quién es este Rey de gloria?
Jehová de los ejércitos,
Él es el Rey de la gloria...
(Salmos 24:9-10)... Amén...DTBM.!! 🙌🦋🌼🍃
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WARHAMMER REFORGED
Mientras Lorenzo de Apuccini y sus mercenarios avanzaban por las colinas de Albion, comenzaron a escuchar historias de un ejército siniestro que aterrorizaba la región. Pertenecía a un poderoso señor vampiro del clan von Carstein, quien reclamaba las tierras como suyas. Una noche, mientras los mercenarios acampaban junto a un antiguo dolmen, el aire se volvió helado, y una densa niebla envolvió el campamento. Pronto, sombras inquietas comenzaron a moverse entre los árboles. Desde la penumbra emergió el vampiro, montado en un corcel negro como la noche, seguido de una horda de zombis y necrófagos. Con voz grave, el no-muerto declaró: —Vuestras espadas no bastarán contra la muerte. Lorenzo, observando las hordas que se aproximaban, ordenó a sus hombres formar filas, sabiendo que estaban al borde de una lucha desesperada contra los poderes oscuros de los no-muertos






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CURIOSO Inimaginable: conoce el origen de las palabras "boludo" y "pelotudo" ¿Te lo imaginabas? Estos dos insultos tan utilizados en Argentina tienen un origen insólito que te divertirá conocer. "Boludo" y "pelotudo" son dos palabras muy argentinas, que con el tiempo pasaron a ser de insultos a expresiones cancheras entre amigos. Lo que muchos desconocen es que el origen de ellas se remonta a la época de los gauchos y su etimología viene de "las bolas", los testículos del varón. El diccionario define "boludo" como "que hace o dice tonterías, se comporta como un estúpido o no es responsable". Pero en Argentina el significado es mucho más que eso, ya que pasó a ser parte del lenguaje cotidiano de todas las personas. ¿Cómo nació la palabra "boludo"? Durante las Guerras de la Independencia, en 1810 aproximadamente, los gauchos argentinos peleaban contra un ejército llamado "Primer Mundo", hombres que entrenaron en las mejores academias militares muy disciplinados y tenían las mejores herramientas para combatir: acero, armas de fuego, artillería y más elementos de primera calidad. En cuanto a los gauchos argentinos, ellos solo contaban con bolas (boleadoras), pelotas, armas desactualizadas, piedras grandes con un surco por donde ataban un tiento y facones, que generalmente eran lanzas precarias hechas con una caña tacuara. Las peleas no era de par a par, el ejército Primer Mundo contaba con más artillería para vencer a los gauchos, que se vestían con botas de potro con los dedos al aire. Ya que las herramientas de los gauchos no eran óptimas, debían crear estrategias para ganar. Una de ellas era formar tres filas: Pelotudos: era la primera fila y contaba con los guachos que portaban las pelotas de piedras grandes atadas con un tiento. Lanceros: la segunda fila eran los gauchos que tenían facón tacuara. Boludos: (que no eran tan bólidos porque venían atras) la tercera fila eran quienes portaban bolas o boleadoras. Esta estrategia hacia que los gauchos pelear con una increíble valentía, ya que los esperaban firmes en el campo de batalla mientras el ejército se acercaba hacia ellos para atacar. Los pelotudos esperaban a que lleguen a la primera fila para pegarle a los caballos, lo cual hacía que se cayeran al piso y los lanceros aprovechaban para atacarlos. Transformación a mala palabra Estas palabras quedaron en el vocabulario argentino. En 1890, un Diputado nacional dijo "no hay que ser pelotudo", haciendo alusión a que no había que ser "perejil" e hizo referencia a que no había que ir al frente y hacerse matar, tal como hacían los pelotudos en la época de las Guerras de la Independencia. Así fue como nació la mala palabra. "Boludo" y "pelotudo" en la actualidad Con el paso de los años, ambas palabras se fueron transformando. Desde inicios de los 2000, estas dos palabras comenzaron a formar parte del dialecto cotidiano de los jóvenes argentinos. Es común escucharlos decir "che boludo", una expresión cariñosa y típica entre ellos. Ahora, cada vez que emplees alguno de estos dos términos seguramente recuerdes su raíz y lo pienses dos veces.

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Sumido en la noche. Así como uno inclina a veces la cabeza para reflexionar, así sumirse plenamente en la noche. Los hombres duermen alrededor. Es una pequeña farsa, un inocente autoengaño, pensar que duermen en casas, en sólidas camas bajo sólidas techumbres, estirados o encogidos sobre colchones, envueltos en telas o cubiertos con mantas; en realidad se han concentrado, como hicieran en su día y como harán más tarde, en una región abandonada, levantando un campamento al aire libre; es un número inabarcable de personas, un ejército, un pueblo, todos bajo un cielo frío sobre la tierra fría, tirados allí donde antes estaban de pie, con la frente apoyada en el brazo, con el rostro mirando el suelo, respirando con calma. Y tú velas, eres uno de los vigilantes, agitando un leño ardiendo que coges del montón de la leña menuda que hay a tu lado encuentras al siguiente vigilante. ¿Por qué velas? Alguien tiene que velar, dicen.
—Franz Kafka, escrito de 1920 en El silencio de las sirenas. Escritos y fragmentos póstumos. Traducción de Juan José Solar, Joan Parra Contreras y Adan Kovacsics.
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BIENVENIDO MISTER TRUMP. Julio Serrano Carranza Coronel de Aviación (R) DEM Ejército del Aire y del Espacio
Introducción La historia contemporánea de Europa está marcada por una constante: su dependencia de Estados Unidos en materia de defensa. Desde las trincheras de la Primera Guerra Mundial, pasando por las playas de Omaha de la Segunda hasta los vaivenes de la Guerra Fría que consolidó la supremacía norteamericana en la defensa de Europa a través de la OTAN. Incluso tras la caída del Muro de…

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#Blog: generaldavilla.com#Julio Serrano Carranza. Coronel de Aviación (R) DEM. Ejército del Aire y del Espacio
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No me interesan los hechos ni los actos. Carezco de inclinación a las cosas. Lo mío es un juego oscilante, como todo lo que ha perdido la posibilidad de una historia. Algo así como un destino inseguro, abocado a crear objetos ideales, ese ejército de catedrales, por ejemplo, que pintó Monet en el invierno de 1892, convencido, tal vez, de que ser es ser soñado. No un mundo completamente otro, sino un casi-mundo que fuera el signo de una inadecuación, una colección de diferentes modos de enfrentarse a la muerte y también (esto es lo más difícil) a lo que vive de la muerte y, por ende, no puede morir. Entre la última Thule y las inflexiones -limitadas- del lenguaje, elijo un interior, es decir esa ruta fantasmal, repetitiva, que coincide, casi siempre, con la música que somos sin saberlo. No conozco otra fe. Cuando los dioses vuelvan a encontrar, después del fin, las piezas de ajedrez que dejaron olvidadas en el pasto, sólo entonces, como antes, como después, como siempre, todo será invitado a rescatarse de la amnesia, a vencerse a sí mismo, a convertirse en blanco para su propia flecha y no fallar.
María Negroni, «Profecía o Visión de la Sibila -Medrano y Del Signo-», Buenos Aires Tour
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El sabor del rojo
Capítulo 1
Advertencia: el contenido de este capítulo es algo violento al desarrollarse en un ambiente de guerra. Trato de no tomar un rumbo demasiado explícito con respecto a la violencia, pero de todas formas se mencionan muertes, armas y contenido violento.
Una brutal batalla se libraba a las puertas de la capital de Adnis y que, bajo la centenaria promesa grabada en piedra acerca de que los dragones algún día retornarían a su hogar, tu nación llevaba mucho tiempo enfrentando cada intento de los Ignicianos por recuperar sus tierras. Décadas de guerra y disputas entre ambas razas los llevó a un perpetuo y sangriento enfrentamiento desde antes que te fuera otorgado tan alto grado militar como comandante del ejército. Te criaste con el propósito de ser la más letal guerrera y meticulosa estratega, por lo tanto conocías las historias de cada enfrentamiento, desde tu bisabuelo hasta tu padre que combatieron con honor, y ahora te tocaba a ti ser el escudo de tu pueblo y la espada de tu ejército, ser el arma que concluyera tan trágico conflicto si los dioses te permitían tal oportunidad.
La prevista invasión del sangriento Ejército Rojo llevaba kilómetros de avance en dirección a la ciudad amurallada de Kaliz, en donde -en un futuro cercano- el soberano de Adnis se hallaría de rodillas ante el emperador dragón y conquistador de las ardientes tierras del sur. Tal cómo en el pasado los dragones habían jurado inundados por el rencor hacia los humanos, así miles de soldados de un aspecto similar al humano -exceptuando por el par de cuernos que brotaban de sus cabezas, colmillos afilados, garras en sus manos y largas colas- marchaban sobre la tierra lodosa en dirección a la capital, guiados por el mismo emperador. Sus armaduras parecían arder como una capa de burbujeante magma que lucía gruesa y pesada, un material que ellos llevaban siglos explotando de la continua corriente de lava de uno de los tantos volcanes que se elevaban a lo largo de las costas en las tierras a las que fueron exiliados.
Pueblos habían sido arrasados por el miedo, mas no consumidos por la violencia y ni la sangre a pesar de que los invasores eran etiquetados por crueles y sanguinarios, en realidad el emperador, quién iba a la cabeza de las tropas, dejaba muy en claro a sus soldados que no toleraría la matanza de civiles, aunque sus métodos en el campo de batalla contra los soldados adnianos fueran más que capaces de implantar pesadillas en los más fríos combatientes. Siendo piadoso con los pobres inocentes que se veían afectados por las consecuencias de la guerra no lo hacía parecer un hombre tan despiadado, pero cuando entraba en acción su cuerpo parecía conocer cada aspecto de la guerra al punto de ser él mismo la personificación de la violencia.
Los Rojos ya habían acabado con la primera línea de soldados Adnianos que trataron de enfrentarlos sobre la frontera hasta no dejar más que sus cadáveres ahogados en su propia sangre, chamuscados o con los cuervos devorándoles las entrañas. Ahora ellos se encontraban frente a frente con el ejército real, azotando sus lanzas contra el suelo en un grito de guerra que pretendía helar cada hueso en los soldados humanos, y estos que mantenían sus escudos plateados y finamente forjados levantados contra sus invasores. Allí estabas tú, apretando tu mano derecha alrededor de la empuñadura de tú espada y sosteniendo en la izquierda tu escudo mientras lo observabas a él, Miguel O´Hara, consciente de que alguno de los dos iba a morir ese día.
Había cierta belleza en el movimiento sinuoso de su cuerpo al blandir la espada con tal naturalidad, resultando sencillo asumir que el arma sólo era una extensión más de su cuerpo. Su espada serpentea en el aire con una increíble velocidad para devastar carne y hueso con fuertes tajos, con una calculada frialdad en la batalla como si cada enemigo hubiera sido planeado al igual que su manera para acabar con ellos. Es enfermizamente hermoso verlo y te odiabas por eso, pues él estaba matando a tus soldados. No puedes evitar admirarlo a lo lejos a pesar de que también te sumes en la ferocidad del combate, te cubres con tu escudo ante cada ataque y azotas con tu espada a las armaduras rojas con negro en las zonas precisas para que cedan y así puedas atravesarlas hasta arrancarles un último respiro a sus portadores. Gruñes con cada golpe que te empuja queriendo tumbarte al suelo. Tus pies resbalan en la tierra mojada hecha barro, pero no permites que los impactos te derriben o que te hagan caer, simplemente continuas de forma implacable hasta que tus pulmones arden ante la asfixia del campo de batalla y tu cuerpo clama una pronta victoria para conseguir algo de descanso. Y, aunque eres letal, ya has sido herida en tu hombro izquierdo de modo que duele al alzar tu escudo, también te sientes sangrando levemente en tu cuello y en tus mejillas. Todo eso te genera una idea en la cabeza: ellos apuntan a matar. No a hacerte sufrir, sino a acabar completamente con todo lo que se les atraviese.
La lluvía empapa tu cuerpo durante violentos minutos que se sienten como horas, el olor de la sangre se mezcla con el sudor, la tierra y el acero, el sabor metálico de la sangre llena tu paladar, el sonido de las armaduras al chocar parece aturdir tus oídos a momentos pero sigues escuchando cada grito de dolor y suplica de los muertos, tu cálido aliento se congela en el aire con cada respiración agitada que se te escapa de la boca y el agua que pende de tus pestañas empaña tu vista. Ambos luchan hasta que, como si estuvieran en un gran salón en donde los ostentosos atuendos de gala oscilan con cada vuelta mientras danzan con otros tantos para que sus manos se encuentren en el frenético vals de su predestinado encuentro, sus espadas finalmente se encuentran, retumban al chocar, se empujan y tratan de dominar. La piel canela del emperador de los dragones parece brillar con cada gota de agua que resbala por su rostro hasta perderse por su cuello y entre su ropa, algunos mechones rebeldes de su cabello se le pegan a la frente, sus labios algo agrietados por los maltratos del clima y del combate permanecen levemente abiertos para tomar aire aunque él no parezca agitado en lo más mínimo, las cejas ligeramente fruncidas y, dios, esa intensa mirada de iris rojos como la sangre salpicada en su mejilla logran por unos instantes atraparte hasta hacerte titubear. Te estarías mintiendo al no admitir lo atractivo que es, pero te niegas rotundamente a fijarte en esos detalles cuando tu propia vida depende de tu concentración en batalla.
Fue solo un segundo de distracción y aún así él lo notó para usarlo a su favor. De un movimiento ágil, la larga y poderosa cola de dragón que sobresale de su espalda baja te azota las piernas y te hace caer en seco contra el suelo. Pierdes el aire, pero tus reflejos te permiten cubrirte con tu escudo antes de que la espada del hombre te atraviese la garganta. “Demonios”, jadeas exhausta y adolorida por el punzante dolor de la herida en tu hombro al tener que resistir las violentas embestidas del dragón contra tu escudo. Todo tu cuerpo arde de cansancio. Esa intensa mirada te escudriña con frialdad antes de que su poderoso cuerpo, casi dos veces más grande que tú, te mantenga contra el suelo. Te ve a los ojos de manera en que su cabeza permanece erguida hacia arriba pero su mirada hacia abajo, quizás tomándote por inferior. No puedes permitirte eso ¿No es así? Es una ofensa para tu ego y para tu propio esfuerzo. Para tu padre y para todo lo que llevas protegiendo desde hace años.
Sueltas un grito exasperado antes de aprovechar lo resbaloso de la tierra y deslizarte debajo de él, perdiendo tu escudo en el proceso, pero a fin de cuentas libre de su peso. Tratas de herirlo en los tendones de sus tobillos con tu espada y una pequeña daga que desenvainas de tu cinturón para desestabilizarlo y logras sentir tus armas atravesando su carne. Con las pocas fuerzas que conseguiste te levantas y luego te lanzas encima de Miguel para atacarlo con tu espada directamente en su nuca. Él se dió rápidamente la vuelta y atrapó la espada con la palma de su mano, acción que logró hacerlo sangrar un poco. “Nada mal, humana”. Escuchaste por primera vez su voz y algo tembló en ti. Esa sensación no duró mucho hasta que el metal de tu arma simplemente comenzó a pintarse de rojo ante un sorprendente calor hasta derretirse. Él la había derretido. No solo eso, se había levantado como si las heridas en sus tendones no representaran el más pequeño problema.
¿Qué más podías hacer contra el hombre que apenas ha recibido daño alguno durante toda su contienda? Permaneces estática unos segundos antes de dar un rápido vistazo a tu alrededor; tus soldados masacrados contra los números del Ejército Rojo. Tu derrota es inevitable, pero de alguna forma permaneces en pie, dando tu vida para proteger un reino destinado a perecer. Persistes dolorosamente, aferrándote con uñas y dientes a la esperanza de acabar con aquel hombre que ahora parece estar más dispuesto a jugar contigo que a matarte rápidamente. Y él que ahora sonríe ampliamente al esquivar cada ataque que le lanzas, cada puño y cada golpe, quien no dudaría en volver a tenerte contra el suelo bajo todo su peso sólo para escuchar una vez más tu voz exclamando con cansancio que no vas a rendirte. Sin duda eso le divierte, sobre todo viniendo de una mujer en pleno combate cuando estuvo siempre acostumbrado a plantear a las mujeres ajenas a ese ambiente.
Tu mirada arde como una llama inextinguible a pesar de sentirte humillada por tu contrincante. Rasguñas su rostro casi para arrancarle la piel mientras él mantiene su enorme mano contra tu cuello, asfixiándote lentamente. Te quedas sin aire poco a poco hasta caer inconsciente y es su sonrisa, esos colmillos largos y afilados, lo último que ves.
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𝐈𝐍𝐓𝐄𝐑𝐕𝐄𝐍𝐂𝐈𝐎𝐍 / actividad nueve.
Entre la maleza que se apodera de los vestigios del edificio y el afán tan repulsivamente humano por apropiarse de bienes banales que se entremezcla con el poco sentir que disfrutan los vástagos, hasta el más paranoico parece olvidar aquellas suaves melodías que susurra el viento filtrándose entre las ventanas rotas, y sombras que acechan el movimiento son reducidas a mera alucinación temporal. Diamantes brillosos y piezas que recuerdan el pasado donde la sangre corría por tus venas son artilugio ideal para quienes necesitan que estés tan distraído en tu propio mundo como para no notar las filosas garras que se asoman en la esquina. Uno a uno, un ejército silencioso amenaza con engullir a todos los presentes, siendo sólo las vibraciones de aquellos rugidos internos los que delatan su cercanía en cada habitación. Es entonces que con el alarido de uno de todos esos vástagos distraídos que zona entra en alerta, y batalla campal es declarada ahí donde el aire se carga de electricidad. El caos se desata, y las sombras, que antes eran aliadas, se tornan traicioneras, revelando la verdadera magnitud de la amenaza: huyas a paradero más seguro o te ocultes en rincón más oculto posible, no encuentras paz en ningún sector de todo el Hotel. En un abrir y cerrar de ojos, quienes se creían dueños de la noche se ven cercados, como piezas endebles en un juego que se vuelve mortal. Es imposible que territorio del Hachijo sea dominio de los lupinos, por lo que la pregunta no tarda en aparecer entre aquellos que se animan a pronunciar palabra aún con oídos tan sensibles cerca: ¿a qué se debe semejante ataque? Pero no hay tiempo para teorías, y lo único que puedes intentar hacer es apelar a tus poderes sobrenaturales para darles justa batalla a quienes parecen más que preparados para la ocasión. Entre lupinos y crinos ( criaturas cuya apariencia logra impresionante metamorfosis entre lo humano y lo bestial ) debes elegir tu batalla, y lo único más seguro es buscar aliados en aquellos con los que pecas de desconfianza o encontrar la salida más próxima. Algo casi imposible considerando que manadas enteras parecen esconderse entre la alta grama que oculta prisión de tesoros. Atrapados en un juego macabro, deberán luchar por encontrar una vía de escape mientras las garras acechan, listas para desgarrar cualquier atisbo de esperanza que pueda emerger de la oscuridad.
𝐀𝐂𝐋𝐀𝐑𝐀𝐂𝐈𝐎𝐍𝐄𝐒 𝐎𝐎𝐂.
⦾ El conocimiento de estos sucesos es obligatorio para todos los personajes, y su respectivo manejo queda en manos de ustedes, usuaries. Pueden decidir adaptar algunas o todas de sus convos a cualquier momento en el que quieran centrarse de esta intervención, ya sea durante o después, pero la inclusión de esta intervención es obligatoria.
⦾ Sus personajes son libres de elegir la manera en que lidiaran con los lupinos: ¿se enfrentarán a ellos o elegirán una salida aparentemente simple? Recuerden que con la cantidad de contrincantes con los que se enfrentan, pocos serán los vástagos que saldrán ilesos. Toda decisión que tomen a través de sus convos deberá ser tomada en cuenta para una intervención complementaria que será publicada en los próximos días, que será al respecto de qué heridas serán con las que cargarán en la próxima actividad.
⦾ Además de esto, haremos otra intervención a través del dash para la cual buscaremos voluntarios a participar en breve. Agradecemos su colaboración.
⦾ En caso de contar con cualquier duda o consulta, no duden en acercarse al main.
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La leyenda de la Perla del Dragón Hace ya muchos años, vivió en la isla de Borneo un dragón que habitaba en lo alto el monte Kinabalu. Este dragón era pacífico, solitario y no perturbaba a nadie de la isla.
Tenía por costumbre cada mañana, ponerse a jugar con una brillante canica que todos codiciaban, pues claro, era una perla. El dragón la lanzaba al aire y se divertía recogiéndola con la boca.
Muchos habían intentado robarle su tesoro pero como todo dragón receloso de sus posesiones, la guardaba con mucho cuidado.
El Emperador de China en su afán por conseguir aquella piedra preciosa, llamó a su hijo y le dijo que esa perla debía formar parte del tesoro imperial.
Así es que el Príncipe se armó de un ejército con los mejores hombres y luego de semanas de viaje y travesías, llegó a las costas de Borneo.
Pasó un tiempo antes de que al joven príncipe se le ocurriese un plan para robar la perla al dragón.
Llamó a sus hombres y les dijo que necesitaría una linterna redonda de papel y una cometa tan resistente que pudiese soportar su peso en el aire.
Así es que sus hombres se pusieron a trabajar primero en la linterna, y luego de una semana lograron terminar una hermosa cometa capaz de resistir el peso de un hombre.
Al anochecer, cuando el suave viento comenzaba su recorrido de rutina por la isla, el príncipe se montó en la cometa y se elevó por los aires. Al ser tan oscura la noche el príncipe volaba sin temor a ser visto, y bajó en lo alto del monte, deslizándose luego dentro de la cueva. Sigilosamente se acercó al dragón que yacía dormido y con mucho cuidado quitó de sus garras la perla y en su lugar colocó la linterna. Volvió a montarse en su cometa y a surcar el cielo emitiendo una señal de luz, por lo que sus hombres comenzaron a recoger la cuerda del cometa hasta que su líder pisó tierra firme.
Emprendieron el regreso a sus tierras en barco aprovechando esa misma noche que el viento estaba a su favor.
Cuando el sol anunciaba un nuevo día, el dragón se despertó y buscó su perla para jugar, como todas las mañanas. Entonces descubrió que le habían robado su piedra y comenzó a lanzar llamas de ira; se lanzó monte abajo para perseguir a los ladrones, pero no encontró señales de ellos en la isla.
Fue entonces que divisó un junco chino que navegaba rumbo a alta mar.
El dragón se tiró al agua y nadó velozmente hacia el barco conforme reclamaba a gritos que le devolviesen su pertenencia.
Los marineros estaban muy asustados, pero su líder se mantenía firme y confiado. Ordenó que preparasen los cañones y que hicieran fuego.
El dragón oyó el estampido del disparo y vio una nube de humo salir del barco: una bala de cañón se aproximaba a él. Era tan redonda y brillaba a la luz del sol igual que su tesoro.
El dragón pensó que le estaban devolviendo la perla por lo que abrió la boca y se tragó la bala. Era tanto el peso de ésta que la bestia se hundió en el mar y nunca volvió a aparecer.
Desde aquel día, la perla del dragón fue la joya más preciada del tesoro imperial de China
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