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Origa "Mizu no Madoromi"【Chill out Cover】
#mizu no madoromi#fantastic children#sanoji sadamichi#sanoji#sanoji music#origa#ファンタジックチルドレン#Fantajikku Chirudoren#anime#japanese anime#anime music#music#cover#befort children#children of befort#sadamichi sanoji#Youtube
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what do u think about mr sanoji??? hes on the left
MR SANOJI!!!!!!!!!!!!! >:DDDDD
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-kanade otonokoji (unhinged)
-hiyoko saionji
-inazami hoshimiya
-Maki harukawa
-junko enoshima
-Monaca towa
-korekiyo shinguji
-kokichi ouma
-Mikado sanoji
:3
GOD DAMN-
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*They wake up due to this*
Isa: “huh?..”
*looks at Mikado*
Isa: “…Sanoji-Kun? Can I ask u something important?”
New person in town
Ur muse(s) had been walking around their hometown, when they noticed someone new that they haven’t seen before.. so u approach her but they push u out of their way and just continue walking away from u
Two options
(1) Do u want to follow them and try to talk to them or (2) do u go about ur day, ignoring each other until later on?
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@ask-liam-and-co @appetite-of-a-candy-addict @dark-overlord-of-ice @thepersonaking56 @mikado-sannoji @anyone else
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En el pueblo de Ōka, en la provincia de Ise, vivía un hombre de la casa de los Hayashi que donó prematuramente sus bienes a sus herederos, y sin otro temor se tonsuró y cambió su nombre por el de Muzen. Nunca en su vida había caído enfermo y la diversión de su vejez era viajar pasando cada noche en un lugar distinto. La tosquedad de su benjamín, Sanoji, le era causa de preocupación y, con el fin de que viera los modos de la capital, pasó allí con él más de un mes, en su residencia de la Segunda Avenida. Cerrando el tercer mes vieron las flores de cerezo sierra adentro en Yoshino y pasaron una semana divirtiéndose con los monjes de cierto monasterio, conocidos suyos. Por entonces se les ocurrió que aún no habían visitado el monte Kōya y decidieron ir. En los primeros días de estío, abriéndose paso entre la espesa vegetación, cruzaron Río del Cielo y de allí alcanzaron el Monte Santo. Lo abrupto del camino los retrasó y antes que se dieran cuenta se había puesto el sol.
Se prosternaron ante cada altar, templo o santuario, sin saltarse uno solo; pero por más que pedían posada, nadie les respondía. Preguntaron a alguien que pasaba y así supieron de la costumbre del lugar: «Quien no tiene familia o amigo en alguna de las congregaciones ha de bajar la montaña para encontrar alojamiento, aquí no se da posada a ningún peregrino.» No les quedaba otra. Al escuchar aquello, como es natural, al anciano, que acababa de recorrer una empinada senda de montaña, se le cayó el alma a los pies.
Dijo Sanoji: «Ya cerró el día y nos duelen las piernas ¿cómo podríamos bajar de nuevo? A mí que soy joven no me importaría dormir al sereno, pero me enojaría que os hiciera mal». Contestó Muzen: «Es por tales lances que amo viajar. Ya esta noche, por más que nos partamos las piernas y nos dejemos la vida bajando, no nos espera ningún hogar. ¡Y quién sabe cuánto habremos de caminar mañana! Este lugar es el más sagrado de nuestro país. ¡Incontables son las virtudes excelsas del Gran Maestro! Ya sólo por esto habría razón de venir de intento para pasar la noche en vela rogándole por nuestras vidas venideras. Así pues hagamos de la vicisitud virtud y velemos esta noche ofreciéndole nuestras preces». Avanzaron por el penumbroso vial de cedros y luego subieron a la galería de la Sala de las Linternas, que se alza ante la capilla; allí extendieron sus corozas para sentarse. Mientras musitaban sus jaculatorias y según avanzaba la noche, iba calando en ellos la soledad del lugar.
El recinto se extendía una yugada, y como era tierra santa, los pocos árboles crecían atusados y estaba limpio del último guijarro; los monasterios quedaban lejos de allí y no se escuchaban ni las voces entonando ensalmos, ni el titilar de las campanillas o de las sonajas de los báculos. Más allá los árboles de la selva pasaban las nubes con sus frondosas cimas. El murmullo atenuado del arroyo que corría a la vera del camino se percibía no obstante muy claro, acentuando la quietud nocturna y colmándolos de melancolía. Sin poder dormir Muzen peroraba: «Pues la divina diligencia del Gran Maestro abre hasta las almas de rocas y plantas, es venerada por portentosa desde hace más de ocho siglos. Esta cima fue escenario primero de sus muchos milagros y fundaciones. [...] No hay árbol, mata, fuente o piedra de esta montaña que no tenga un alma. Que hoy, por un extraordinario concurso de circunstancias, nos sea posible pernoctar en tal lugar no es fruto sólo de nuestras obras en la vida presente. ¡Aún siendo joven como eres nunca te apartes de la fe sincera!» Hablaba quedo, más su voz vibraba clara y a ellos mismos los sobrecogía.
Entonces, de la arboleda tras el santuario, les pareció escuchar el canto de un pájaro: ¡Buu-da! ¡Buu-da!, que resonó cercano, retomado por el eco. A Muzen le pareció que despertaba y dijo: «¡Qué maravilla! ¡El pájaro que canta no puede ser otro que el Ave de los Tres Tesoros! Había escuchado que mora en esta montaña, aunque nunca supe de nadie que la hubiera escuchado. ¿Será esta vigilia señal verdadera de la remisión de nuestras faltas y de nuestro renacer en la sabiduría? Dicen que esta ave sólo anida en lugares puros. [...] ¡Y por milagro ha cantado esta noche! ¿Cómo no habría de conmoverme?». Inclinando la cabeza, caviló un instante, y luego recitó estas diecisiete sílabas en forma de haikai, género que le gustaba cultivar:
Canta el pájaro... ¡y de la selva arcana la fronda espesa!
Sacó su escribanía de viaje y anotó el poema a la luz de una linterna sagrada. Alargaba el oído con la esperanza de volver a escuchar al pájaro cuando, inopinadamente, resonaron lejos, del lado de los monasterios, y luego cada vez más cerca, voces imperiosas ordenando despejar el camino. ¿Quién podía venir a visitar el santuario en noche alta? Padre e hijo se miraron desazonados y retuvieron el aliento, sin apartar los ojos de allá de donde venían las voces. Enseguida irrumpieron mozos espoliques pateando las tablas de la pasarela.
Los hombre de escolta avistaron de inmediato a Muzen y a su hijo, que se habían arrimado al edificio, amedrentados. «¿Quiénes son estas gentes? ¡Viene su señoría! ¡Bajen presto!» Así conminados, bajaron precipitadamente de la galería y se prosternaron con la frente en tierra. Al punto, entre el pisoteo de una multitud, resonaron pasos de pies calzados y un noble señor con túnica de exaltado rango y capirote negro lacado ascendió al templo y fue a sentarse en el pórtico con cinco guerreros de su séquito a cada lado. [...]
Detrás del pabellón, muy cerca, se elevó el reclamo: ¡Buu-da! ¡Buu-da! El señor alzó su copa y proclamó: «¡Cuánto tiempo que no cantaba nuestra cara ave! Esto hace solemne la ocasión. ¡Mostraos a la altura, reverendo!». El monje se sometió humildemente: «Un estribillo mío por fuerza ha de sonarle rancio a su señoría. Mas hay aquí pernoctando un peregrino que se ejercita en el género de moda: el haikai, ¡quizá le resulte curioso a usía! Tenga a bien llamarlo a su presencia y escucharlo». «¡Sea!», asintió el señor y un paje se dirigió a Muzen: «¡Te llaman!». Sin saber si era sueño o realidad, éste salió arrastrándose atemorizado hasta la presencia del señor.
El monje se volvió a Muzen y le dijo: «Recita a su señoría el poema que recién compusiste». Muzen, intimidado, contestó: «¿Qué sería aquello? No logro acordarme, ¡tened compasión!» El monje insistió: «¿No hacías alusión a la selva arcana? Su señoría te lo manda ¡pronto!» Y Muzen, cada vez más amilanado: «Aquél al que tratáis de usía... ¿quién puede ser para celebrar un banquete nocturno en tan sagrado lugar? ¡Es algo tan peregrino!» «Al que nombro con deferencia su señoría no es sino el regente, el príncipe Hidetsugu, con su séquito. Y quien te habla es el preste Jōha. ¡Jamás pudiste imaginar una audiencia tal! ¡Tus versos de antes, aprisa, recítalos al señor!» Tan espantado que, de haberlos tenido, se le habrían erizado los cabellos, Muzen, tembloroso y sintiendo que el sentido le iba y le venía, sacó de su escarcela un papel limpio, escribió su poema con mano vacilante y lo entregó. Un samurái lo tomó y lo entonó estentóreamente:
Canta el pájaro... ¡y de la selva arcana la fronda espesa!
El señor escuchó y declaró: «¡No carece de agudeza! ¿Quién lo remata?». Se adelantó Yamada Sanjūrō y, tras inclinar la cabeza un momento, escribió:
Ofreciendo el beleño pasó la noche de estío.
Luego lo mostró a Jōha, quien, aprobándolo, lo presentó al señor. Éste lo miró de soslayo y se dignó a alabarlo: «¡No está mal concebido!». Tras esto se alzaron las copas y comenzó la ronda. De pronto el llamado Awaji se demudó: «¿No es ya la hora de los demonios pendencieros? Los escucho venir del infierno. ¡En guardia!» A esta voz los rostros de todos los presentes se encendieron: «¡Arriba! ¡Pongamos otra vez en fuga, como espuma al viento, a la ralea de los Ishida y los Masuda!» Entre gritos y alboroto se levantaron todos, llenos de brío. Hidetsugu se volvió hacia Kimura y ordenó: «Nos hemos dejado ver por estos truhanes. ¡Despachadlos con los demonios!». Pero sus vasallos de más edad se interpusieron, diciendo unánimes: «¡Aún no se han cumplido los destinos de esta gente! ¡Cesad en vuestras fechorías!», y al punto sus dichos y sus mismas formas parecieron elevarse más allá de las nubes.
Padre e hijo perdieron el sentido y quedaron un rato como transidos. El reflejo del alba y la frialdad del relente los reanimaron. Empavorecidos, y todavía entre luces, invocaron atolondradamente el nombre del Gran Maestro, y nada más vieron salir el sol emprendieron el descenso a toda prisa. Camino de la capital se sometieron a cocimientos y agujas. Cierto día que Muzen pasaba el puente de la Tercera Avenida se fijó en el templo donde yacen todos aquellos facinerosos: «¡Hasta a plena luz del día siento escalofríos!», dijo a otro conciudadano, y le narró lo que fielmente he transcrito aquí.
Ueda Akinari
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Siege on the Castle Walls
So. Everything is in place?
Yukari over the phone: Yeah, I think so. By the way, did you see that event on TV where the reporter suddenly attacked a person live on camera?
Oh yes, that was me.
Yukari: Hah. Classic Sannoji. I feel you should know that there’s someone who’s been trying to stop your endevours though. They quelled that riot.
Yes, I’m aware. Probably those Future Foundation bunch. They-
Guard: Lord Sanoji!
Ugh...What!?
Guard: We’ve got trouble! People are breaking into the palace.
What? No, that’s not possible! Unless...
Oh...back for more are you, Hajime...?
*Panting*
Hup!
*Inside the Neo World, Hajime takes running leap and bounds from one building to another. He runs across the rooftops and arrives at one near the castle walls.
Chiaki over radio: Hajime! It’s me. Is everyone ready?
Yeah, I’m in place. Now, remember the plan?
[Earlier]
Alright. The machine and the brainwashing device is done! We can head in right away!
Then let’s do it! I can’t wait to kick this guy’s ass!
Ok, so let’s go over the scheme one more time. In order to make a straight path to Mikado, we’ll need to draw his attention outside the castle. We don’t know how many guards or monsters he’s got in there, so we’ll need to be careful.
So what do we do?
We need to start something that will get their attention. That starts with me.
Hm?
CAW! CAW!
I see...! You must be Monocrow, huh!?
*The Monocrow comes swooping down towards Hajime, but he dodges and leaps off the building.
HAAAAHHH!
*Hajime lets out a war cry as he falls head first towards the ground. He steadies himself and lets his feet touch the wall of the building, allowing him to slide down it.
CAAWR!
*Monocrow comes back for more, and begins to fly alongside Hajime.
Alright. You wanna fight, huh?!
*Hajime runs along the wall towards Monocrow and he jumps and lands on it’s head.
HIYAH!
*With a strong punch, he punches through the Monocrows face, and they both fall to the ground. Hajime leaps off and lands on his feet while the Monocrow blows up.
Guard: There he is! Get him.
And so it begins...
Alright, so then what? You fight them all?
Of course not. I’m good, but I can’t do that.
I think if I take out a few of them though, they’ll start to get serious and call for backup. So I’ll need help with that.
Most of the guards will be centered around the gate.
Nagito, that’s where you come in.
Guard: Stop right there! OOF!
Guard: AH!
HAH!
*Sudden alarms start sounding, and a searchlight is shined directly on Hajime, as even more guards show up.
Guard: You ain’t going nowhere!
NAGITO! NOW!
Guard: Huh?
AHAHAHAHAHAAA!!
*Nagito aims his newly acquired RPG at the searchlight. He hits it, and it falls, lands, and explodes in the crowd of guards. And from the explosion...
WAHOO
HRAAAGGHH!
HAHA!
*Akane, Nekomaru and Gundham all appear and join Hajime.
Sorry if we kept you waiting.
Nah, you’re right on time!
Nagito! Arial support, but don’t hit us!
Don’t worry! I think I’ll get lucky!
Alright! Let’s do it!
RRRRRRRRRRRAAAAAAAGGGGGGGHHHH!!!!
*Nekomaru rushes up to the guards and the Monokuma soldiers like an angry bull. He leaps into the air and brings his fist down upon them, creating a shockwave.
Gahaha! I feel like I’m in a video game!
Ok, let’s go Crane Style!
*Akane runs into a crowd of guards and stands on her hands. She then wheels her legs around like a helicopter and knocks several of them down.
Let’s go Jum-P, San-D, Maga-Z, Cham-p!!
*Gundham lets his hamsters go, and they run around the feet of the guards all carrying a length of rope. After getting the guards legs tangled in the rope, they return to Gundham.
HRAAGGH!!
*Gundham grabs the rope and pulls, knocking all the creatures over. He then steps on their faces one by one.
HRAAGH!!
Hah!
*A Monokuma takes a swing at Hajime, but he acrobatically jumps over his head. He wheels round and quickly destroys it.
Ok, but even with all the guards, that castle has an iron gate surrounding it. How do we get past that?
Chiaki. What say you?
The gate is run by an electrical barrier.
If I bring it down, we might be able to get past it.
And what then?
As soon as the gate’s down, we call in more people to fight.
Peko and Ibuki. Can I trust you two with this?
AOK!
Question. What of my ankle? I feel I am in no state to fight like this.
Not a problem. Your virtual avatar won’t have that wound. You won’t even feel it.
Chiaki? How’s that gate coming along!?
Chiaki: I got it!
*The gate suddenly opens. When all the guards turn around to look...
Hello! Hello!
♪ Anata ni okutta kyouhakujou Aburimoji de I LOVE YOU Dakedo anata ni wa todokanai Ushi no kokumairi no waraningyou… ♪
*Ibuki plays her melancholy rift, and most of the guards and Monokuma’s drop and cover their ears.
Thank you! I’ll be here all week
Hah! DOYAH!
*Peko soars from the top of a small building and slices apart several of the Monokuma’s and Monocrows.
*BANG!* *BANG!*
*Yoruko also shows up and starts to shoot the enemies with a gun.
Are we almost done?
Yeah, probably, but remember, it’s up to the others now.
Now, I don’t exactly want to send you guys to fight Mikado directly, but while we’re all out fighting against the guards, Kazuichi, Fuyuhiko, Teruteru, Mahiru, Chiaki, Sonia, Mikan and Hiyoko will all split up and infiltrate the palace.
It’s your job to find Mikado’s throne room. Remember, don’t interfere with him directly if you don’t need to.
And what about Ryota and Impostor?
The two of us won’t be going into the program at all. We need to make sure that all remains safe on this side of the border.
That’s right. Remember, Mikado still has real world influence, so we need to be cautious of that.
And I think that covers it. Remember, we don’t know what kind of traps there will be in the castle, so we need to be careful. Hopefully Chiaki can guide you through most of it.
Yeah, I can try!
Ok guys! Let’s go siege a castle!
[A few minutes later]
Man...How’d we get separated from the others!?
You say that like it’s not your fault...
It’s not my fault!
No, it definitely is.
*Fuyuhiko, Kazuichi, Teruteru and Sonia somehow get cut off from the other three while exploring the castle.
Kazuichi, this wouldn’t have happened if you hadn’t touched that gateway.
I thought it was a door!
Then you should have listened to Chiaki. Who told you over and over again that it was a warp gate.
Look, we only warped one floor above them. It’s not that far...
I hope you’re right...
Woah!
What the hell is this?
...I don’t like this...not one bit...
Why not?
This is the castle’s throne room...I can tell from experience...
And where there’s a throne...
There’s a king to sit in it, right?
!!!
!!!
!!!
!!!
Welcome, Welcome, Welcome...
To the madhouse!
#danganronpa survivor#danganronpa#danganronpa 2#dr2#danganronpa another 2#sdra2#mikado sannoji#hajime hinata#ryota mitarai#akane owari#hiyoko saionji#monocrow#fuyuhiko kuzuryu#nekomaru nidai#gundham tanaka#nagito komaeda#kazuichi soda#chiaki nanami#ibuki mioda#peko pekoyama#yoruko kabuya#sonia nevermind#ultimate imposter#teruteru hanamura#neo world arc
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Scarborough Bluffs, ON By Sanoji Wijenayake
#ontario#canada#canadian#scarborough#scarborough bluffs#bluffs#onlyincanadayousay2#scarborough ontario#toronto
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mikado sanoji..
I'm gonna say something silly..
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Could I get an aesthetic for a hiyoko sanoji who's feeling paranoid? a pastel theme would be nice :0
Of course Hiyoko! I can get this made up for you!
- Mod Nora
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“Thank you for the s sl slap mikan moans eeping
https://gelbooru.com/index.php?page=post&s=view&id=3531669&tags=tsumiki_mikan
“Most go for her tits” Sanoji laughs
'Legally Nude' (Mikan and a growth spurt Hiyoko with Alter?)
"YOU LIKE What you see piggy
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