follame-apolo
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ᎪᏢϴᏞϴ 🌞
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Aveces existo de día, y otras veces hábito en la noche. Dicen que mí nombre se haya escrito en el cielo, pero yo nunca lo veo. Aveces soy conocido como Ángel, otras como Apolo y algunas por mi verdadero nombre. Quizás porque no soy el mismo chico siempre. Entoces dime, ¿Con cual de ellos vas a quedar esta noche?
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follame-apolo · 8 days ago
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Es gracioso ver cómo todo cambió, tan rápido, como el tiempo que dura una noche. Para ser más exacto, en esta misma noche, en donde ambos nos encontramos desnudos de nuevo en tu habitación, con la puerta cerrada y las luces lo más bajas posibles, como lo solíamos hacer siempre. Yo acostado encima tuya, moviendo mi cuerpo y caderas al ritmo de tus gemidos, mientras tus manos acarician mi cuerpo, lo arañan, lo empujan con fuerza contra el tuyo, sin poder separar nuestros labios ni un segundo.
Tu pecho sudado junto al mío, saboreando tu sabor salado. El roce que nos vuelve más caliente, que nos hace desear más y más, más hondo, más profundo, más intenso.
Pero esta noche, este encuentro fortuito, no se puede comparar a ninguno de los anteriores que tuvimos ya. Hay algo que falta, hay algo que no está entre nosotros ahora mismo, y que parece que solo yo me percato de ello.
No ha pasado mucho tiempo desde nuestro último encuentro, y ahora estamos repitiendo de nuevo. Y aunque sea igual, hay un detalle que lo hace sumamente diferente, que lo diferencia sin duda.
Y no hablo de algo físico, ni de alguna de las decoraciones de tu habitación, ni las sábanas de la cama que son diferentes de la última vez, ni de ningún cambio producido en el físico de nuestros cuerpos, pues siguen siendo exactamente los mismos.
Me refiero a algo más profundo, algo que no se puede ver a simple vista, ni aunque nos esforcemos en ello o lo analicemos con lupa. Tampoco es algo que se esconde, que se mantiene oculto ante nuestras miradas atentas a los movimientos del otro mientras follamos. Ni en la forma en la que pronunciamos el nombre del otro, ni cómo lo tocamos.
Pues el deseo y la lujuria parecen seguir intactos entre nosotros. Sigues sabiendo qué partes de mi piel son las que me dan más placer, sigo escuchando los mismos halagos que escucho siempre cuando estás a punto de correrte. Sigo acariciando tu pecho peludo cuando te cabalgo, golpeándote con mis caderas pidiéndote más cuando estamos de espaldas.
Pero es tan obvio que algo falta, que carece entre nosotros, o por lo menos, lo hace desde mi parte, desde mi punto de vista y percepción.
Algo de lo que quizás tú nunca te percates, ni te hayas dado cuenta de ello tampoco, pues como he dicho antes, todo sigue siendo exactamente igual.
Tan solo que ahora está la leve diferencia de que me faltan los sentimientos, los sentimientos hacia tu persona.
No sé cómo ocurrió, ni qué pasó durante esta noche. No sé si se perdieron en el transcurso cuando iba camino a tu casa, o si se quedaron en alguna de las copas que hay abajo en el salón cuando bebíamos y fumábamos como de costumbre. Quizás se cayeron por las escaleras cuando subíamos a tu habitación, o cuando nuestras ropas cayeron rápidamente al suelo. Puede que se quedaran guardados en el bolsillo de atrás de mi pantalón…
Pero no están, y eso uno lo puede notar a la perfección cuando son los suyos.
No hay rastro de mi corazón latiendo nervioso cuando te observo desnudo, ni del placer que sentía cuando al terminar me acostaba sobre tu pecho y nos íbamos a dormir juntos. No se me nubla la mente viendo tu imagen, ni cuando acaricio tu rostro con delicadeza, ni mucho menos cuando te beso apasionadamente y cariñosamente.
No siento ese calor en el pecho cuando me abrazas y me rodeas con tus brazos como si fuera tu peluche favorito para dormir. Aunque esa costumbre para ti no ha cambiado para nada.
Pero para mí, solo siento un vacío, un vacío que devoró todo lo que había adentro mía.
No siento ni el más mínimo ápice de amor hacia ti, lo único que se mantuvo es el placer que sabes generarme. Y es lo único que busqué esta noche, y que quizás, mañana busque en otra persona.
Qué gracioso y qué raro resultó todo, como en apenas unas horas todo se perdió, se desvaneció como si fuera un castillo de naipes arrasado por la brisa que se cuela por la ventana de tu cuarto.
Cómo todo en una noche cambió, a pesar de ser tan similar a todas las demás. Aunque ya dudo que vuelvan a ser iguales.
No termino de dormir a gusto a tu lado, me visto y me marcho temprano, antes de que salga el sol. Pero con la seguridad de que, antes de salir por la puerta de tu casa, se podían ver mis cuernos de diablito asomándose entre mi cabellera despeinada. Cerrando la puerta detrás mía al salir, quizás para siempre, quizás hasta nuestro próximo encuentro…
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follame-apolo · 19 days ago
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Te encuentro cada noche tumbado, relajado viendo las estrellas, y parece que nunca te cansas de ellas, aunque sean las mismas desde hace años. Las sigues mirando con total admiración, como si buscaras ser una de ellas también.
Te veo cada mañana levantarte con nuevas ideas para crear arte, encerrado en tu taller entre herramientas, arcillas, ceras de colores y pinceles. Con los papeles de periódico y cajas de cartón amontonándose bajo tus pies. Y sigues sin querer cambiar de estilo de vida.
Llevas leyendo desde hace años como un buen lector empedernido, devorando libros al igual que lo haces con tus amantes, tan solo con la leve diferencia de que repites más portadas de novelas que jóvenes acostados en tu cama.
Encontrando deleites diferentes en ambas, pero sin variar en tu forma de actuar. Tan distante de las historias como de los hombres.
Hay prendas y abalorios que definen tu esencia y estilo, y que, si debo imaginarte, son las que llevas puestas sin duda. Un mismo tono de cabello, un mismo pendiente en la oreja izquierda, la misma sonrisa que no cambia con el pasar del tiempo.
Hay veces en las que cambias, veces en las que innovas sobre tu propia persona, pequeños cambios que no sobresalen a primera vista, pero jamás pierdes tu esencia.
Hay cosas que te van a definir por siempre, y no hace falta conocerte mucho para percatarse de ello.
Toda una vida escribiendo y parece que todavía no te cansas de hacerlo.
Y aunque a veces digas que ya no eres el mismo joven de antes, ni el mismo escritor de antaño, los textos siguen llenando tu cuaderno, incluso cuando dices que la inspiración no te llega, siguen escribiéndose nuevas letras en sus hojas, como si nada hubiera cambiado.
Como si no hubieras cambiado…
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follame-apolo · 1 month ago
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Eres una especie de fantasma habitando una ciudad llena de personas, y a pesar de poseer tú también un cuerpo propio, sigues eligiendo esta extraña sensación de soledad voluntaria, refugiándote siempre en la noche y en la espesura que esta crea, siendo especialmente atractiva para ti y para lo que buscas en ella.
Silencio, invisibilidad, ausencia, perdición y refugio a la vez.
¿Quién va a sacarte de este trance en el que te encuentras, si tampoco dejas que nadie te vea más allá del espectro que aparentas ser?
¿Si esta noche desaparecieras para siempre, el olvido te encontraría a pesar de no haber existido nunca? ¿Serías un susurro llevado por el viento, a pesar también de que nunca pronunciaste ni una sola palabra?
¿Cómo es posible que busques todo esto, cuando es lo único que eres primordialmente?
Ya no se trata de ser efímero, sino de algo que va más allá, y de algo que, a su vez, no quiere abarcar nada.
¿Frío? ¿Soledad? ¿Omisión? ¿Inexistencia? ¿O simplemente un paraje desértico?
Dime, ¿qué es lo que quieres ser?
Pues hasta los espíritus se manifiestan de diversas formas, incluso en las casas deshabitadas o abandonadas.
Y, sin embargo, tú pareces estar en ninguna parte.
¿Cómo es eso posible? Si siempre fuiste el fantasma más ruidoso de la ciudad, si todas las estrellas te perseguían para iluminar las páginas de tus textos y libros, si la luna te observaba atentamente en cada camino.
Y ahora ni huellas quedan de ti en este paraje. Ni una firma, ni una nota, ni tampoco una melodía a los cielos.
Eco de lo que fuiste, tampoco eres, pues para ello se necesita algo de sonido, algo de vida.
Y tú ya no posees nada de eso, a pesar de tener un corazón latiente.
¿Sigues siendo un fantasma después de todo? ¿Pues cómo llamo a algo que no existe, o que quizás dejó de existir, pero no dejó ningún recuerdo?
¿Es esto a lo que llamas ser un espíritu libre? Porque realmente no lo entiendo.
O mejor dicho, no te entiendo.
Pues ya no eres nada de lo que tampoco nunca fue.
Y paradoja tampoco puedes ser, pues no tienes sentido alguno, ni en la comedia ni en la tragedia de tu ser.
Si el olvido tampoco te encuentra, ¿entonces quién eres?
Si los demás fantasmas de la ciudad tampoco te reconocen, ¿qué nombre te puedo dar?
Ninguno.
Nada te define tan bien como la propia nada.
Y, sin embargo, sigues sin ser ni siquiera eso por lo menos.
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follame-apolo · 1 month ago
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Eres un joven sumamente frío, pero, sobre todo, descarado a la hora de ejercer el menosprecio sobre alguno de tus amantes, como si realmente no te importara ninguno de ellos ni un ápice.
Tampoco veo en ti ningún atisbo de arrepentimiento cuando adoptas esa actitud y dejas escapar la víbora que se esconde tras tu lengua.
Y siendo sincero, no tengo ninguna duda sobre estas afirmaciones que tan bien te definen.
Graciosamente, te he visto más veces rodar los ojos hacia un costado, con un leve tono de asco adornándolos durante una conversación, que escuchar salir de tus labios un tono dulce al pronunciar su nombre.
Y eso también dice mucho de la clase de muchacho que eres realmente.
¿Desde cuándo se volvió tan placentero para ti este extraño juego de indiferencia repetida? ¿Tanto te excita la crueldad con la que gozas en cada encuentro?
Siento pena por el joven que no sepa satisfacerte realmente bien en un contexto sexual, pues ese es el primer indicio de lo inevitable. Y no hay vuelta atrás.
El veneno empieza a manchar la punta de tu lengua, a punto de ser escupido sin miramiento alguno hacia tu pobre víctima.
Jamás entenderé cómo un joven tan fogoso y ardiente como tú, con un rostro casi angelical, puede esconder en su interior la bestia más retorcida de todas.
Y lo peor de todo es que no llevas careta alguna: no tienes nada que ocultar. Desde el primer momento en que comienzas a desprenderte de tus prendas para desnudarte, ya se pueden ver las escamas que decoran tu piel.
Por no hablar también de la pequeña cornamenta demoníaca que se esconde tras tu cabello oscuro, y que, conforme pasa la noche, va creciendo lentamente hasta volverse visible con facilidad.
Tu risa burlona es lo único que se escucha en la habitación, como un eco que retumba entre las cuatro paredes del cuarto, creando una sinfonía grotesca y cruel.
Dos adjetivos que te definen a la perfección.
Si hasta el diablo parece temer encontrarte una noche acostado en su cama, esperándolo para destruirlo también.
—Hazme un favor y bloquea mi número. Borra también mi contacto —pronuncias, camino a la puerta de salida, mientras tu amante aún sigue desnudo en la cama, rendido tras vuestro encuentro—. Y como consejo: para la próxima vez que quedes con otro muchacho, toma algo de viagra. A ver si así puedes hacer algo realmente decente, porque no vales para nada.
Es lo último que se te escucha decir antes de cerrar la puerta de un portazo.
Y eso es de las cosas más leves que te he oído decir a uno de tus pobres amantes.
No quiero ni imaginar qué fue lo peor que llegaste a decir alguna vez.
Pero lo más escalofriante no es la crueldad de tus palabras, sino la sonrisa dibujada en tus labios todo el rato. Incluso mientras pronuncias tales barbaridades. Como si verdaderamente disfrutaras de todo aquello.
Parece que hay un nuevo monstruo paseando por las calles de la ciudad de noche. Y lleva tu rostro.
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follame-apolo · 2 months ago
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Supongo que me volví adicto a la noche, por la sensación de libertad que inunda las calles cuando ella cae con su tenue manto, cubriéndolo todo en una oscuridad casi idílica, perfecta para volverme invisible ante los ojos de los transeúntes que aún siguen merodeando entre las lejanas luces de la ciudad, las mismas que parecen no llegar hasta aquí.
Mi rostro se va volviendo lentamente más difuso, hasta fundirse con las estrellas del cielo nocturno, ocultándose bajo las infinitas capas de las nubes.
La silueta de mi cuerpo se va desvaneciendo conforme pasan las horas, hasta dejarlo siendo una sombra más que decora con su presencia esta azotea.
Como si fuera un fantasma habitando el olvido.
Voy perdiendo el calor de mis manos, y solo queda en ellas el frío. Pero aun así, son capaces de mantenerse escribiendo estos párrafos.
Lo único que parece ser fácilmente reconocible bajo mi nombre. Y lo único que seguramente perdurará una vez que llegue el amanecer. E incluso, seguirá existiendo conforme pasen los días.
Pienso que tengo alma de escritor nocturno, pues solo en sus horas parece que hay otra persona ocupando mi piel.
Una que no reconozco. Y que ni siquiera quiere ser reconocida.
Quizás por eso solo habita cuando sale la luna, su vieja compañera de letras. Y tal vez la única que siempre lee cada uno de mis textos, incluso antes de publicarlos.
Me gusta volverme invisible, a pesar de no poder serlo por el peso de la existencia. Pero solo en estos momentos consigo algo parecido.
Ya no sé si es la noche donde únicamente existo de verdad, o si la noche tan solo existe porque mi presencia la llama y la crea, le da forma, y le otorga un sentimiento que no puedo describir.
Qué raro, ¿no? Que siendo un escritor nocturno, me falten palabras para poder hablar de ella. O de quién soy cuando estoy junto a ella.
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follame-apolo · 2 months ago
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Volvemos a coincidir juntos de nuevo una noche más, como si no hubiera sido premeditado nuestro encuentro, como si ambos no supiéramos ya lo que va a suceder una vez que la puerta de tu habitación se cierre por completo y nos quedemos los dos a solas.
La luna y las estrellas son las únicas testigos de nuestros actos, las afortunadas de poder observarnos discretamente a través de la ventana abierta de la habitación.
¿Sentirán ellas también la excitación de este momento?
La temperatura va creciendo lentamente al compás de nuestros cuerpos desnudos tocándose en placer, hasta lograr derretirnos mutuamente, sin saber ya en qué parte termina mi piel y comienza la tuya.
Busco tus labios en la oscuridad, guiado por los jadeos que se escapan de nuestras bocas.
Tus manos bajan muy despacio por mi espalda, siguiendo el sendero que las lleva justo hasta mis caderas, como si fuera la primera vez que recorren ese camino, aunque ya se lo sepan de memoria.
Qué extraño que podamos reconocernos tan bien, incluso a oscuras.
Pienso que, si el deseo tuviera un límite, estaría más alto que el techo que nos cubre.
Porque resulta imposible mantener tanto placer encerrado entre cuatro paredes y un tejado. Pero paradójicamente, parece encajar tan bien dentro de los cuatro límites de tu cama.
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follame-apolo · 2 months ago
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A veces pienso que solo tengo miedo de admitir que, quizás —y muy certeramente, a mi pesar— puede que me haya quedado vacío por completo en mi interior.
Desde siempre tuve un corazón frío como el hielo, con latidos cálidos pero tenues, casi imperceptibles para las manos desconocidas. Pero ahora mismo, más que cubitos de hielo, parece uno de esos paisajes desolados y helados de la Antártida.
Un iceberg completo, navegando a la deriva en el mar del afecto y las relaciones.
Desconozco cuándo fue que dejó de reflejarse la pasión en mis ojos, o cuándo fue la última vez que me ilusionó aprender y pronunciar un nombre nuevo.
Supongo que el último latido cayó una noche cualquiera, cuando me obligaba a la fuerza a sentir algo por el pobre muchacho que se encontrase frente a mí en aquel momento.
Lástima del joven que terminó con un amante que parece más muerto que vivo por dentro.
Todo lo que posee mi cuidado rostro de hermosura y belleza es proporcional al vacío y la inexistencia que hay detrás de mi carne y hueso.
Las auras boreales son ahora más perceptibles en mi mirada cuando cae la noche, pero ¿qué precio conllevan?
El de unas manos heladas al acariciar.
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follame-apolo · 2 months ago
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Hay algo que me aterra.
Algo que nunca percibí en otra persona hasta que te conocí a ti.
Algo tan sumamente peculiar, que bien podría ser una broma del propio diablo.
Siempre has poseído las estrellas más hermosas del firmamento,
guardadas bajo buen recaudo, en los extensos desiertos de tu mirada.
La fantasía romántica de los viejos poetas, hecha carne.
Y sin embargo, detrás de ese hermoso paisaje celestial,
solo se esconde un vacío infinito, tan grande como el propio universo.
Nunca fuimos del todo conscientes de la profundidad de ese abismo
hasta el día que saltaste por él,
y nunca se te llegó a escuchar estrellándote contra el suelo.
Parece que quedaste suspendido en una caída eterna,
lejos de las leyes escritas de la gravedad.
Lentamente, aquello fue embulléndolo todo,
abriéndose paso con cada pestañeo.
Dejando únicamente un universo vacío.
Incluso los desconocidos temen caer sin previo aviso por ese abismo
cuando se atreven a mirar tu mirada por demasiado tiempo.
Supongo que a ti te pasó lo mismo una mañana,
cuando te observabas en el espejo.
Dicen que si miras fijamente al abismo,
el abismo te devuelve la mirada.
Solo que ahora,
quien me devuelve la mirada eres tú.
Pero sigue siendo exactamente la misma situación.
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follame-apolo · 3 months ago
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Me gusta follar parcialmente a oscuras, nunca a oscuras del todo. Siempre busco que se cuele en la habitación algún ápice de luz, el suficiente como para poder observar con claridad el deseo ardiente en el reflejo de los ojos de mis amantes.
Observar las expresiones de sus rostros cuando toman mi cuerpo: la forma en que arquean la boca mientras jadean de placer, cómo muerden sus labios para contenerse, las arrugas que se dibujan en sus frentes cuando están a punto de correrse.
Lo que más me excita es el roce de mi piel contra la suya. Sentir cómo nos vamos fundiendo lentamente. El calor de sus manos en mis nalgas, sobre mi cuello, tocando mis pezones, apretando mis muñecas, abriendo mi boca con su pulgar.
Voy derritiéndome lentamente en el acto, en el goce. La lujuria y el deseo van controlando mis movimientos hasta dominarme por completo y dejarme a merced de mis impulsos más salvajes.
Cuando me desconozco en la cama, ya no hay vuelta atrás. Olvido todo de mí: desde mi nombre hasta quién soy. Únicamente soy placer, un placer excitante.
Y solo quiero cada vez más y más…
(Muérdeme un poco más, tócame más justo ahí, sigue dándome más duro en esta postura, toma mis muñecas y apriétalas más, domíname con más fuerza, araña mi espalda, ahórcame más tiempo, métela más hondo, hasta el fondo; fóllame un rato más y no pares, tira más de mi cabello, dime más guarradas, escúpeme más en la boca, sigue hasta que no pueda más y aun así no pares, haz que te obedezca más, tienes permiso para abofetearme más, déjala en mi boca por más tiempo, lámeme más como me gusta, dame un poco más que estoy a punto de correrme ya.)
Yo creo que se los hago notar.
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follame-apolo · 5 months ago
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Aún echo la vista atrás e intento buscar el motivo de este sentimiento de enfado y decepción que tengo conmigo mismo por el desenlace de nuestra relación.
Hace tiempo que dejé de achacarte las culpas y lo tomo todo como un hecho propio, personal.
Pero, tristemente, no logro saber si se debe a la idea de que jamás te solté un reproche en persona por los actos que cometiste y que tanto me dolieron, o si se trata de aquella fatídica noche en la que decidí, por mí mismo, quedarme a dormir en tu apartamento, acostado en la cama a oscuras y sin tu compañía.
Pensando que a la mañana siguiente todo iba a cambiar. Y sí que cambió, pero no como yo esperaba.
Las horas pasaron lentamente y yo seguía en vela, con el rostro oculto sobre la almohada y los ojos irritados de tanto llorar.
Con cada respiración, las paredes se cerraban y se abrían a mi alrededor. Con cada latido, el mundo se venía abajo. Y con los brazos apretados sobre mi pecho, intentando sujetarlo todo.
La cabellera despeinada, el cuerpo temblando y los labios apretados entre sí para omitir el llanto, para no romper el silencio de una soledad que no era mía.
Pues no había nada allí que me perteneciera, y mucho menos tú.
Tantos días compartiendo un espacio, conociéndolo, y por fin lo entendía: nunca llegó a ser mío. En todo caso, yo formé parte de él, como un mueble más, pero no como una persona.
Tal vez mi malestar se deba a que fingí durante tanto tiempo ser tonto sin llegar a serlo realmente, tan solo aparentarlo. Al igual que me hacía el ciego, a pesar de llevar gafas para ver por mi condición visual.
De igual manera, esa mañana me marché, antes del amanecer y de tu regreso. Y sin necesidad de estar allí para tu vuelta, sabía que llegarías con un perfume nuevo impregnado en la piel, junto al sabor de otros labios.
Supongo que tampoco hubo sorpresa por tu parte cuando llegaste a tu cuarto y te acostaste borracho, sin percatarte de que me había marchado.
Volvías a estar en la comodidad de tu soledad elegida, cobijado por la soledad de tu apartamento y amparado por la no tan soledad de tu ciudad.
Cosas que nunca fueron para mí, pero que yo fingía que sí.
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follame-apolo · 5 months ago
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Podríamos volver a coincidir en un mismo cuarto cuando cae la noche, si es que alguno de los dos quisiese realmente.
¿Pero qué sentido tendría ahora?
Tus manos conocen a la perfección el contorno de mi cuerpo, el grosor que dibuja mis caderas, los finos trazos que se marcan en las clavículas de mi pecho.
Pero, tristemente, ya no saben generarme placer cuando acaricias mi piel.
El tacto se vuelve áspero cada vez que me rozas con las yemas de los dedos, cuando posas tus labios sobre mi cuello.
Tu cuerpo se vuelve pesado para el mío cuando estás encima, y eso que antes lo disfrutaba.
La lujuria y el deseo solo están presentes en tus ojos cuando me miras, pero no se hallan en los míos cuando te devuelvo la mirada.
El éxtasis del placer únicamente pronuncia un nombre, y es el mío cuando te corres.
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follame-apolo · 6 months ago
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Tienes la malacostumbre de andar huyendo siempre de los jóvenes que te pretenden, como si realmente nunca hubieras estado interesado en todos ellos desde un principio. ¿Acaso me equivoco?
Pero tampoco te puedo culpar, pues tú siempre se lo adviertes desde la primera cita, pero parece que no quieren escucharlo.
En el fondo, pienso que realmente te gusta que tu presencia sea fugaz, pasajera, como la estancia de un extranjero pasando sus vacaciones en alguna ciudad desconocida.
Todo termina siendo extremadamente veloz e intenso, dos adjetivos que te definen a la perfección.
No han pasado ni cinco minutos desde que te has acostado con un chaval, y ya estás vistiéndote de nuevo y marchándote rumbo a la puerta mientras le dices adiós con una sonrisa.
Eso si el joven tiene la suerte de seguir despierto para la despedida, pues en más de una ocasión te has fugado de sus camas mientras dormían.
Y si de casualidad decidiste pasar la noche con ellos, la mañana sigue siendo igual de breve que todo lo que haces. Por no decir que ni sueles dejar que desayunen en paz, cuando ya les estás pidiendo que te acerquen a tu casa, si es que pueden concederte ese favor.
Diálogos que se quedan cortos, sonrisas que vuelan demasiado rápidas, miradas que duran solo unos segundos, contacto que se vuelve escaso.
Si te han acercado, te despides saludándolos con una sonrisa cuando el coche pasa por tu lado. Y ya después de eso, no vuelves a llevar la vista atrás, ni para ver cómo se marchan.
A los pocos minutos, llega un mensaje a tu móvil, pero no respondes, solo borras el número.
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follame-apolo · 6 months ago
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Hay costumbres que parece que no pierdo, aunque no quiera seguir manteniéndolas, tal cual sucede en la noche de hoy, donde me encuentro sentado en el poyete de la ventana, con un petardo humeando entre mis labios y otro guardado en el bolsillo de la chaqueta.
Lo extraño es que hace tiempo que ya no suelo fumar en compañía, y, sobre todo, en las horas nocturnas.
Ahora disfruto del placer de la soledad y del libre albedrío que ello me deja.
Lo extraño es que hace tiempo que ya no suelo fumar la misma cantidad que solía fumar en el pasado.
Y digamos que ahora me sobra un petardo, como me suele suceder en casi todas las noches.
Vuelvo a llevar la mirada directamente a las páginas del libro y hago como quien lee mientras escupe humo repetidamente.
Suelo decir que disfruto de mi tiempo de ocio, y le saco algún provecho con mis letras.
Pero siempre parece que fumo con prisas.
Hay un recuerdo que pica detrás de mi nuca, que susurra en mi oído, pero que nunca llego a oír claramente.
Apago la chusta contra el suelo de la azotea y la dejo en el cenicero junto a las otras. Observo las estrellas del firmamento con facilidad.
Es lo único bueno de vivir en los pueblos.
—Puede que esta noche me quede un rato más —digo para mí mismo mientras enciendo el segundo petardo y vuelvo a volcar mis ojos de lleno en la lectura.
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follame-apolo · 6 months ago
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Hace tiempo que ambos dejamos de gastar saliva tontamente en conversaciones innecesarias, en diálogos sin un ápice de sentido común y en soliloquios sin coherencia alguna durante su interpretación.
Nos encontramos sentados en la terraza de algún bar bajo el sol de las tardes de verano, tomando algo en compañía, manteniendo conversaciones como si fuera un partido de tenis, golpeando el diálogo como al igual que una pelota para pasarlo al otro campo, con repuestas mecánicas y comunes.
Nuestras miradas se encuentran hundidas en el licor de la copa que tenemos delante nuestra, sin avanzar más, sin llegar nunca más allá del vaso de cristal que se encuentra al otro extremo de la mesa.
Y mucho menos nos atrevemos a subir con la mirada esas manos que sujetan el vaso hasta llegar a observar el rostro que tenemos enfrente.
Llegamos sobre las cuatro y media, tal vez, unos minutos antes, tal vez, unos minutos atrás.
Lo único que sé, es que el reloj de mi muñeca está a punto de marcar las nueves de la noche.
El sol ya comienza a descender, y algunas mesas que estaban ocupadas a nuestro alrededor comienzan a quedarse libre para sus siguientes ocupantes.
Y sin embargo, no hemos conversado de verdad en ninguna hora de las que han transcurrido, o mejor dicho, no hemos querido oír al otro en ningún momento de la tarde. Ni siquiera cuando nos saludamos al llegar.
Ya no somos los mismos jóvenes que se sentaron nerviosos un día atrás en nuestra primera cita. Pues el tiempo ha pasado. Y parece ser, que puede que hoy nos encontramos sentados en nuestra última cita.
Yo ya no te reconozco mas; y tú tampoco me ves de la misma manera ya.
Los hielos se derriten en el fondo del vaso, vuelvo a pedirme otra copa, hablas sobre algo que te ha ocurrido en el trabajo, buscas la cajetilla de tabaco en los bolsillos de la chaqueta, la encuentras y sacas un cigarrillo para fumar, lo enciendes con el mechero que te regalé, pero ya no miro tus labios mientras fumas.
Me distraigo observando a la gente que pasea alrededor nuestra, inclinas levemente la cabeza hacia arriba para escupir el humo del cigarro, llega mi copa a la mesa, le sonrío al camarero para darle las gracias, rechinas con los dientes molesto.
Ahora yo te cuento el resultado de mi último partido vóley, aunque parece que no me estás prestando atención, yo sigo hablando de igual manera.
Llega otra notificación a tu teléfono pero ya no me fijo en ellas, bloqueas rápidamente la pantalla del celular, llamas al camarero, le pides que te traiga otra pinta de la misma marca.
Saco mi paquete de tabaco de la riñonera y me enciendo un cigarrillo para fumar, escupo el humo mientras te observo de pasada, tú mirada ya no es la misma, y creo que tú también puedes notar exactamente lo mismo en la mía…
–Creo que lo mejor para ambos sería que lo dejemos de una vez aquí ya.
–Estoy totalmente de acuerdo contigo.
Algo extraño golpeó nuestras miradas, pues nuestros ojos se abrieron como platos a la par, sin disimulo alguno, ante lo pronunciado por el otro.
Por primera vez en la tarde nos prestábamos atención.
Aunque sólo fuese para el final.
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follame-apolo · 7 months ago
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Me gusta cuando llega el atardecer y lentamente el sol va descendiendo de los cielos, acariciando vivazmente tus mechones rubios con sus últimos rayos de luz, bañándolos de ese tono dorado tan característico que solo parece poseer tu cabellera.
Va escondiéndose entre techos de teja y ladrillos, de casas con altas fachadas blancas y cuadrados ventanales, características de los barrios andalusíes.
Se despide de las azoteas y los patios, de los balcones llenos de plantas y de las sillas de plástico apartadas en las aceras, que ahora comienzan a llenarse de vida tras su marcha.
Besa tus mejillas y las envuelve en dulces tonos pastel, enciende tu mirada y parece que hasta puedes sonreír con ella, ilumina la página de tu cuaderno por última vez antes de ponerle el punto y final a este párrafo.
Las nubes pierden las tinturas rosadas, violetas y anaranjadas. La luna ya comienza a asomarse entre los callejones.
Y de nuevo vuelvo a perderte en otro atardecer.
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follame-apolo · 7 months ago
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Hoy en día los hombres ya no saben llenarme como lo hacían antes, y me refiero tanto a una expresión profunda y sentimental, como al propio acto de practicar el sexo con ellos. Pues ni con una, ni con otra me siento satisfecho, ni mucho menos con su pene en mis adentros.
Sigo encontrando el placer entre sus cuerpos, tampoco se me malinterprete, pero ya no siento recorrer por dentro de mi ser la misma chispa que me recorría antes de desnudarme ante sus ojos.
Todos se me hacen tan iguales, tan idénticos, tan similares y vagos, que cuando mantengo una conversación con ellos, ya me estoy respondiendo en mi cabeza antes de que puedan abrir la boca, y rara vez me equivoco en dictar un diálogo.
Los mensajes se vuelven monótonos, al igual que los hágalos y los cumplidos cuando escuchas los mismos en repetición constante, como si no existieran tampoco otras palabras para poder describirme.
Desde mi aspecto a mi físico, todo lo que un chaval me pueda llegar a decir tanto en connotación romántica como en sexual, quiero que sepa, que eso mismo ya me lo habrá dicho otro hombre antes que el, y antes que ese hombre, también me lo habrá dicho otro sujeto masculino mucho antes, y así en una cadena infinita que se repite sucesivamente.
Mandar nudes perdió su gracia cuando sé perfectamente con que me va a responder el chaval, y me da mucho coraje los que solo responden con emojis.
Tampoco los suelo escuchar ahora, e intento también no tomarme muy enserio sus palabras. Pues su discurso se desmonta tan rápido como se levanta su libido dormido.
O mejor dicho, se les acaba la charlatanería conmigo conforme otro culo pasa por su vera y también se la quieren meter a la misma vez que lo intentan con un servidor. Viendo que cae antes, abriendo frentes.
No los culpo.
Si esto se volvió una granja de cerdos… Me gusta pensar que soy uno de los ganaderos que los cebarán y luego los mandarán a la muerte.
Tan solo por mero placer.
El poco que aún no he perdido.
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follame-apolo · 7 months ago
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Me gusta la sensación de no ser recordado por ninguno de los chicos que un día amé, como si mí presencia durante toda la relación con ellos hubiese sido igual a la de un fantasma que habita una casa pasajeramente.
No me parezco a ninguna de sus exparejas pues no ocupo parte de su pensamiento como solía ocurrir con ellos. No estoy divagando entre sus pensamientos a cada instante, y mucho menos, logra encontrar mis rasgos faciales en rostro ajeno.
No se nada de ellos al igual que ellos no saben nada de mí, y supongo que eso habla de lo buena que es es nuestra relación como desconocidos.
No se despertarán una mañana cualquiera con un mensaje en su teléfono procedente del mío, al igual que tampoco me despierto yo cada mañana con un mensaje de ellos, y eso en el fondo me gusta.
No hay llamadas de arrepentimiento o melancolía un sábado por la noche cuando voy borracho, pues tampoco voy buscando encontrarme con sus ojos entre la multitud.
Toco otros cuerpos, besos otros labios, duermo acompañado, pronuncio otros nombres… Y aunque me acuerde de los suyos, ya no los digo.
Creo que ellos hacen exactamente lo mismo, tan solo que siguen pronunciando mi nombre entre sus amantes.
Un agrio recuerdo. Otro desconocido de misma nomenclatura.
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